Es evidente que hay una campaña de desprestigio contra el gobierno de Santos”, ha subrayado Timoleón Jiménez.
“Es evidente que hay una campaña de desprestigio contra el gobierno de Santos”, ha subrayado este viernes el comandante del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Timoleón Jiménez.
Según las declaraciones del máximo responsable del grupo guerrillero, desatando esta campaña de desprestigio contra el Gobierno de Bogotá, la “extrema derecha” busca socavar el proceso de paz.
Desde noviembre de 2012, el Ejecutivo colombiano y las FARC mantienen diálogos para encontrar una salida al conflicto social y armado que sufre el país desde hace más de medio siglo y que hasta el momento ha dejado unos 220 mil muertos y 5,3 millones de desplazados, conforme datos oficiales.
En las conversaciones de paz, que comenzaron en noviembre de 2012, ya se han conseguido acuerdos parciales en distintas cuestiones, como el comercio de drogas, la reforma agraria, la participación política y el desminado.
Por su parte, la ultraderecha colombiana, encabezada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez en reiteradas ocasiones ha expresado su descontento con las negociaciones de paz en La Habana, Cuba.
Jiménez ha pedido a Santos seguir hasta alcanzar la paz y poner en marcha una tregua bilateral, “insistimos en perseverar, por encima de todas las dificultades. Así como en asegurar que la regla de negociar en medio de la confrontación amenaza echar todo a la estacada. Si realmente queremos que esto marche hacia el éxito, debiéramos considerar con toda seriedad la posibilidad de pactar un armisticio, una tregua o un cese bilateral de fuegos”.
Además, ha hecho referencia a la muerte de decenas de miembros de las FARC por los bombardeos del Ejército colombiano durante los últimos días y luego criticó esos operativos, emprendidos justo en medio de los diálogos de la paz.
Unos 40 guerrilleros de las FARC, entre ellos dos comandantes, perdieron la vida recientemente en tres incursiones militares en Cauca (suroeste), Antioquia (norte) y Chocó (suroeste), semanas después de que 11 uniformados colombianos murieron durante choques entre la guerrilla y las fuerzas gubernamentales.
Ante el agravamiento de la situación por la muerte de los guerrilleros, las FARC levantaron la tregua unilateral que habían declarado en diciembre. Por su parte, el mandatario colombiano dijo hace dos días que el proceso de la paz con las FARC pasaba por “una tempestad”.
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