La sociedad colombiana parece estar dividida. Una parte quiere que los cabecillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) paguen el precio de sus acciones. Mientras otra cree que hay que perdonarlos.
El jueves, el Senado colombiano aprobó la Ley de Amnistía para los miembros de las FARC, sin delitos graves. La iniciativa, también recibió un apoyo unánime en la Cámara de Representantes. Esta amnistía supone un paso importante para el desarme y la desmovilización de las FARC.
La ley beneficiará a los más de 5000 excombatientes de las FARC, que deberán desplazarse hacia las zonas donde comenzará su proceso de desarme. A ellos se suman los guerrilleros procesados por delitos políticos o conexos.
Aún así, la norma excluye a los que hayan cometido delitos graves, como los de lesa humanidad, abusos sexuales o reclutamientos de menores.
Tras ser aprobado por el Congreso, el proyecto tendrá que ser revisado ahora, por la Corte Constitucional de Colombia.
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