“Cuando la empresa, su representante en Colombia, presentó la solicitud de autorización de que la nave viniera lo hizo viniendo de una ciudad que se llama Cobija”, declaró el jueves, el secretario de seguridad Aérea de Colombia, Freddy Bonilla, en una entrevista a la emisora Belgrano, publicada por el diario boliviano El Deber.
Asimismo, declaró que el avión que transportaba a los futbolistas del Chapecoense debió salir desde el aeropuerto Capitán Aníbal Arab, ubicado en la localidad de Cobija, mucho más al norte de Bolivia, en el límite con Perú y Brasil, y apostilló que dicho vuelo no tenía la autorización correspondiente.
Cuando la empresa, su representante en Colombia, presentó la solicitud de autorización de que la nave viniera lo hizo viniendo de una ciudad que se llama Cobija”, declaró el secretario de seguridad Aérea de Colombia, Freddy Bonilla.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Milton Claros, declaró que según varios documentos existen observaciones antes del despegue sobre la autonomía del vuelo así como la distancia que el avión debía cubrir.
Según el informe del diario El Colombiano, la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia (AASANA) puso de manifiesto cinco observaciones sobre el plan de vuelo. La principal observación se refiere al tiempo de vuelo previsto entre Santa Cruz y el aeropuerto de la ciudad colombiana de Medellín (cuatro horas y 22 minutos), que era el mismo registrado para la autonomía de combustible que tenía el avión.
El informe muestra que la empleada de AASANA, Celia Castedo, se lo comunicó verbalmente al representante de Lamia, Alex Quiste, pidiéndole modificar el plan de vuelo, pero Quispe se negó a hacerlo.
Las autoridades de Colombia han declarado que las conclusiones de la investigación sobre el accidente, en la cual participan expertos internacionales, tardarán al menos seis meses. Por el momento, la principal hipótesis de la causa de caída del avión, es "la falta de gasolina".
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