Con el Mollivirus, que mide 0,6 micras y puede ser visto a través de microscopía de luz, ya son cuatro las familias de virus gigantes identificadas desde 2003, de las cuales dos fueron encontradas en el permafrost, subraya Jean-Michel Claverie, uno de los coordinadores del estudio.
El hecho de que virus pueda revivir fácilmente del permafrost prehistórico debe ser motivo de preocupación en un contexto de calentamiento global", indican los investigadores.
"El hecho de que los virus puedan revivir fácilmente del permafrost prehistórico debe ser motivo de preocupación en un contexto de calentamiento global", indican los investigadores.
En su opinión, esto lleva a preguntarse sobre el eventual riesgo de que algunos de estos virus despierten un día, si los hombres remueven en profundidad el subsuelo de las regiones árticas, en busca de minerales preciosos o de petróleo.
Así, tras ese hallazgo, los científicos expresaron su intención de 'reanimar' al Mollivirus sibericum para examinarlo y descubrir si es dañino para los animales o los seres humanos, informa The Daily Mail.

Los investigadores los reavivan en laboratorios, sirviéndose de amebas como células huéspedes, y verifican que no son patógenas para el hombre o el ratón.
Expertos advierten que el cambio climático y el derretimiento del hielo podría resucitar patógenos peligrosos parecidos. "El hecho de que virus pueda revivir fácilmente del permafrost prehistórico debe ser motivo de preocupación en un contexto de calentamiento global", indican los investigadores.
Los virus gigantes, con un diámetro superior a las 0,5 micras (0,5 milésimas de milímetro), son fácilmente visibles con un simple microscopio óptico, al contrario que otros, y pueden ser confundidos con facilidad con bacterias.
El mundo científico, que durante mucho tiempo ha pensado que los virus eran minúsculos y compuestos solamente por un puñado de genes, descubrió con sorpresa en 2003 el primer virus gigante, formado por un millar de genes y bautizado como Mimivirus (de la familia de los Megavirus).
Otra familia de virus gigantes, los Pandoravirus, con 2500 genes, fue descrita en la revista Science en 2013.
El Mollivirus sibericum posee más de 500 genes y se presenta como una cáscara oblonga de 0,6 micras de longitud.
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