• Una imagen del planeta rojo, Marte.

    Una imagen del planeta rojo, Marte.

Marte ha experimentado la segunda tormenta de arena desde el inicio de este mes de marzo. El tamaño cubría una superficie tan grande como EE.UU.

La tormenta fue captada por Mars Reconnaissance Orbiter, una sonda de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. (NASA, en inglés), que analiza las condiciones meteorológicas del planeta rojo cada semana, tal y como señala un artículo publicado el miércoles en la página web de la NASA.

Según la información recopilada, las tormentas se forman en el norte del planeta, en la región llamada Acidalia, y al pasar al hemisferio sur aumentan de tamaño hasta igualar la superficie de Estados Unidos.

Es inusual ver una segunda tormenta tan seguida tras la primera [que tuvo lugar hace dos semanas]. Pensábamos que con nuestras sondas habíamos comprendido las pautas meteorológicas del planeta, pero justo cuando creíamos que lo habíamos analizado todo, Marte nos dio otra sorpresa”, indicó Bruce Cantor, uno de los diseñadores de los equipos de monitoreo de Mars Reconnaissance Orbiter.

Aunque el fenómeno no es algo nuevo, lo peculiar es que esta es la segunda tormenta de este tipo que se da en Marte en menos de dos semanas, algo para lo que los astrónomos todavía no han encontrado una explicación.

“Es inusual ver una segunda tormenta tan seguida tras la primera [que tuvo lugar hace dos semanas]. Pensábamos que con nuestras sondas habíamos comprendido las pautas meteorológicas del planeta, pero justo cuando creíamos que lo habíamos analizado todo, Marte nos dio otra sorpresa”, indicó Bruce Cantor, uno de los diseñadores de los equipos de monitoreo de la sonda, citado este sábado por la agencia rusa de noticias Sputnik.

Los científicos siguen con atención las tormentas en Marte por el efecto que estas tienen en las temperaturas de su superficie, cuando el polvo en suspensión en la atmósfera genera un calentamiento momentáneo. Además, es posible que una sola tormenta afecte a todo un hemisferio del planeta, convirtiéndose así en un fenómeno natural de dimensiones planetarias.

El monitoreo de las tormentas tiene además una función práctica, dado que cuando se producen estos fenómenos los paneles solares dejan de funcionar y los 'rovers' que recorren la superficie marciana tienen dificultades.

Finalmente, los vientos que acompañan a estos fenómenos pueden ayudar a limpiar el polvo acumulado en los paneles solares, pero también pueden ensuciarlos más. Por todos estos factores, el análisis de las tormentas de arena marcianas sigue siendo de gran importancia para las misiones espaciales del presente y las del futuro.

ask/ktg/krd/rba

Publicada: sábado, 18 de marzo de 2017 19:30
Actualizada: domingo, 19 de marzo de 2017 3:43
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