• Los científicos australianos prueban la destrucción de los corales por el aumento de la temperatura del agua.
Publicada: viernes, 19 de agosto de 2016 18:04

La palidez de los corales de la Gran Barrera de Coral de Australia preocupa a los científicos por el aumento de la temperatura.

Investigadores de la Universidad de Tecnología de Queensland (QUT), en Australia, han grabado un vídeo que muestra cómo el coral expulsa las algas de las que se nutre y de las que extrae su pigmento y las expulsa, porque las algas se oxidan por el aumento de la temperatura del agua, informó el jueves el diario español El País.

Los investigadores aseguran que la comunidad científica ya sabía que la pérdida del color de los corales se debe al calentamiento, pero que esta es la primera vez que lo han podido documentar. El comportamiento que han estudiado los científicos es un mecanismo de defensa natural por el que el coral libera las algas que tiene en su interior.

El blanqueamiento masivo de los corales es una gran preocupación para los científicos a nivel mundial y creemos que se debe fundamentalmente a las altas temperaturas del mar”, dijo Luke Nothdurft, el investigador principal del estudio.

El blanqueamiento masivo de los corales es una gran preocupación para los científicos a nivel mundial y creemos que se debe fundamentalmente a las altas temperaturas del mar”, asegura Luke Nothdurft, el investigador principal del estudio, de la QUT.

Con la expulsión de las algas, los corales también renuncian a su principal fuente de nutrientes y, por tanto, pierden el color. Para demostrar este proceso los investigadores han grabado el comportamiento del coral bajo condiciones artificiales que simulan las de su entorno natural para ver cómo responden al cambio de temperatura.

“El coral tiene una relación simbiótica con un alga que vive en su propio tejido”, explica Brett Lewis, otro investigador de la QUT. Se trata de una relación de beneficio mutuo. El alga suministra al coral hasta el 95 % de la energía metabólica que necesita a diario a través de la fotosíntesis.

Lewis asegura que el aumento de la temperatura del mar hace que las algas rompan su ciclo de fotosíntesis y se oxiden. “Entonces se vuelven tóxicas para el coral, que tiene que expulsarlas y cuanto antes lo haga, mejor”, cuenta. Es por esta necesidad de luz por lo que los corales viven en aguas claras y poco profundas, normalmente a menos de 60 metros de profundidad.

Para llevar a cabo este experimento, los científicos han escogido la Heliofungia Actiniformis, más conocida como Mushroom Coral, una especie solitaria que en investigaciones anteriores demostró que se trata de un coral bastante resistente a los cambios de temperatura.

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