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Publicada: viernes, 23 de noviembre de 2012 4:46
Actualizada: jueves, 10 de diciembre de 2015 15:00

De acuerdo con un nuevo estudio, a diferencia de los humanos, los perros aprenden las palabras vinculándolas con el tamaño y las texturas en lugar de las formas. Investigadores de la Universidad Lincoln descubrieron que cuando un perro aprende a asociar una palabra con un objeto, lo hace de una manera totalmente diferente a los humanos. Cuando los niños aprenden el lenguaje, tratan de asociar las palabras con las formas de los objetos. Por ejemplo, los niños pequeños, a la hora de aprender lo que es una "bola", piensan en otros objetos con formas similares. Anteriormente se había dado a conocer que los perros son capaces de relacionar las palabras con los objetos como juguetes, pero no se había estudiado su proceso de aprendizaje. En el nuevo estudio, los investigadores presentaron a Gable, un Border Collie de cinco años de edad, unas opciones similares para ver si esta “atención a la forma” existía en los perros. Se dieron cuenta que, tras un breve período de entrenamiento, Gable aprendió a relacionar el nombre de un objeto con su tamaño para después poder identificar otros objetos del mismo tamaño por el mismo nombre. Luego de un período más largo, el perro consiguió asociar el nombre a otros objetos de texturas similares, pero no a los de forma similar. "La diferencia en el proceso del pensamiento entre los perros y los humanos puede provenir de cómo la historia evolutiva ha dado forma a nuestro sentido de percepción de formas, tamaños y texturas", declaró el Dr. Emile van der Zee, quien dirigió la investigación. "A pesar de que su perro entiende el comando "Trae la pelota", él piensa en el objeto de una manera muy diferente a usted", agregó Emilio. rb/ybm/ab/
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