El Partido de los Trabajadores (PT) y el Frente Brasil Popular han llamado este jueves a los brasileños a salir a las calles para protestar contra el proceso que ha sido denunciado como un “golpe de Estado”.
Además, los movimientos populares han convocado a sus simpatizantes a llevar a cabo una concentración frente al Palacio del Planalto donde reiterarán el apoyo a Rousseff y su repudio al nuevo Gobierno de Michel Temer, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), quien reemplazará a la jefa de Estado durante seis meses.
Son dos ideas centrales. La primera, denunciar el golpe institucional, que acaba de pasar a una nueva fase y exigir la salida de Temer: él fue electo para ser vice, no para presidente. La segunda, pedir la prisión de Eduardo Cunha, cuya corrupción es comprobada”, explica Laryssa Sampaio, uno de los partidarios del Levante.
Hoje, em todo o Brasil, manifestantes vão às sedes do PMDB para protestar contra o golpe: https://t.co/Lx1gpdgCPn pic.twitter.com/Xb0jQHzN7t
— PT Brasil (@ptbrasil) May 12, 2016
Por su parte, los partidos como el Levante Popular de la Juventud de Brasil han anunciado realizar unas manifestaciones antigolpistas que han denominado: “Cunha en la cárcel y fuera Temer”.
“Son dos ideas centrales. La primera, denunciar el golpe institucional, que acaba de pasar a una nueva fase y exigir la salida de Temer: él fue electo para ser vice, no para presidente. La segunda, pedir la prisión de Eduardo Cunha, cuya corrupción es comprobada”, explica Laryssa Sampaio, uno de los partidarios del Levante en São Paulo.
El miércoles por la noche, también unas cinco mil personas se movilizaron en las calles de Brasilia (la capital brasileña) a pocas horas de definirse el futuro de la presidente Rousseff, cuando la Cámara de Senadores estaba discutiendo votar el juicio político contra la jefa de Estado.
Según los medios locales, los manifestantes a favor de la presidenta Rousseff se enfrentaron con la policía frente al Senado, donde los agentes de seguridad utilizaron gas pimienta para reprimir a los indignados que pidieron el cese del proceso político contra el Gobierno legítimo de Brasil.
Rousseff, se vio obligada a dejar su cargo por un período de seis meses, tras conocerse la decisión del Senado que aprobó el inicio del juicio político (impeachment) en su contra.
La mandataria se ve víctima de un “golpe moderno” orquestado por el “traidor” Temer y el expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha.
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