• Miles de simpatizantes y miembros del Partido de los Trabajadores (PT) se manifiestan en apoyo al expresidente de Brasil Lula da Silva y la actual mandataria, Dilma Rousseff, en el centro de la ciudad de Sao Paulo, 18 de marzo de 2016.
Publicada: sábado, 19 de marzo de 2016 3:07

El expresidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva ha asegurado que ha entrado al Gobierno para ayudar a la presidenta Dilma Rousseff a restablecer la paz en el país.

Los simpatizantes de la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, y el ícono de la izquierda Luiz Inacio Lula da Silva han tomado este viernes las calles de 55 ciudades del país en señal de apoyo a estas figuras políticas.

"Yo entré [al gobierno] para ayudar a la presidenta Dilma porque creo que tenemos que restablecer la paz, para probar que este país es mejor que cualquier otro del planeta, que va a crecer y sobrevivir", ha indicado Lula, exdirigente sindical y líder del Partido de los Trabajadores (PT), durante esta movilización en respaldo a Rousseff, amenazada por un proceso de destitución.

Yo entré [al gobierno] para ayudar a la presidenta Dilma porque creo que tenemos que restablecer la paz, para probar que este país es mejor que cualquier otro del planeta, que va a crecer y sobrevivir", ha indicado el expresidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

Los simpatizantes del Partido de los Trabajadores (PT) durante una multitudinaria concentración en el centro de la ciudad brasileña de Sao Paulo ovacionan al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, 18 de marzo de 2016.

 

"¡Lula, guerrero, del pueblo brasilero!", coreaban los manifestantes en la avenida Paulista en pleno centro financiero de Sao Paulo.

"Hemos luchado para derrocar al régimen militar, para conquistar la democracia, y no vamos a aceptar que haya un golpe en este país", ha manifestado Lula vestido con una camisa roja, los colores de su partido, en un efusivo discurso desde lo alto de un camión ante a la multitud que lo ovacionó en la ciudad de Sao Paulo.

El expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva (centro) ofrece un discurso durante una concentración de seguidores y miembros del Partido de los Trabajadores (PT), para apoyarlo en el centro de la ciudad brasileña de Sao Paulo, 18 de marzo de 2016.

 

Por su parte, María Cicera Salles, una manifestante de 60 años de edad, citada por AFP, al expresar su respaldo al expresidente ha dicho que "la gente de dinero" no soporta al Lula obrero, al trabajador, y nunca consiguieron hacer lo que él logró y que quieren acabar con él porque temen que se presente en 2018 y les gane. "Lo están masacrando. Es un crimen", ha afirmado.

Miles de simpatizantes, sindicalistas y miembros del Partido de los Trabajadores (PT) se manifiestan en apoyo al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva en el centro de la ciudad brasileña de Sao Paulo, 18 de marzo de 2016.

 

Las manifestaciones que fueron convocadas por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), la Central Única de Trabajadores (CUT) y diversas organizaciones sociales, se llevaron a cabo principalmente en Sao Paulo y en varias ciudades del noreste, un bastión de Lula, como Salvador de Bahía o Natal.

La crisis política que azota a Brasil, se profundizó esta semana, luego de que la presidenta intentara incorporar a su gabinete a Lula da Silva, acusado por la Fiscalía General de Sao Paulo de ocultación de patrimonio, en el caso de la estatal Petrobras.

El nombramiento de Lula como jefe de gabinete fue bloqueado por un juez federal el jueves, decisión que fue anulada este viernes por juez Cándido Ribeiro, del Tribunal Regional Federal de la capitalina ciudad de Brasilia.

Por su parte, Rousseff se enfrenta a una posible enjuiciamiento, ya que diputados brasileños han realizado este viernes la primera sesión para que una comisión especial recomiende la apertura o el archivamiento de un pedido de juicio político de destitución en su contra.

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