Según ha informado este domingo la agencia británica Reuters, el premier del régimen podría estar aprovechándose de una crisis interna en el ejecutivo israelí con el fin de justificar las elecciones anticipadas y de este modo seguir en el poder.
La coalición mediante la cual Netanyahu está en el poder se ha visto llena de tensiones debido al desacuerdo entre las partes sobre una legislación que permite a los judíos ultraortodoxos no tomar parte en el servicio militar obligatorio.
Estos desacuerdos, que principalmente existen entre las facciones ultraortodoxas y partidos seculares israelíes que aseguran que no debe haber diferencia y que todos deben tomar parte en los servicios militares sin importar sus religiones.
Estos hechos han tenido lugar con el fin de dar al primer ministro una oportunidad única para ir a elecciones y ganar, formar un nuevo ejecutivo y luego, tras ser procesado, argumentar que los israelíes votaron a su favor aun estando al tanto de las pesquisas de corrupción en su contra”, ha dicho el comentarista israelí Yossi Verter, citado por el rotativo israelí Haaretz.
“Estos hechos han tenido lugar con el fin de dar al primer ministro una oportunidad única para ir a elecciones y ganar, formar un nuevo ejecutivo y luego, tras ser procesado, argumentar que los israelíes votaron a su favor aun estando al tanto de las pesquisas de corrupción en su contra”, ha dicho el comentarista israelí Yossi Verter, citado por el rotativo israelí Haaretz.
A su vez, el actual ministro de educación de Israel, Naftali Bennett, insiste en que la actual crisis interna es una “crisis falsa” de la que Netanyahu está tratando de aprovecharse de la situación con el fin de justificar unas elecciones anticipadas.
“Es una crisis falsa que se puede resolver. Todo depende de Netanyahu”, ha dicho, mientras que ha advertido que, de celebrarse nuevos comicios, no apoyaría al actual primer ministro en un futuro ejecutivo.
Netanyahu es investigado por posibles casos de corrupción, que incluyen aceptación de soborno y caros obsequios, así como tráfico de influencias. De hecho, afronta dos investigaciones penales separadas conocidas como los llamados casos 1000 y 2000.
El Caso 1000 gira en torno a los regalos caros que habría recibido a cambio de promover los intereses de sus benefactores, mientras en el Caso 2000 es sospechoso de haber cerrado tratos clandestinos con el editor del diario Yedioth Ahronoth para conseguir una cobertura informativa positiva.
La policía israelí ha estado durante años investigando varias cuestiones relacionadas con la corrupción financiera de Netanyahu y su esposa, Sara. Este y otros escándalos y casos de corrupción del premier y su esposa, han generado numerosas protestas.
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