Los agentes emplearon gas pimienta y cañones de agua para dispersar a decenas de personas que protestaban contra la operación.
Los canales son propiedad del grupo "Koza-Ipek", vinculado al clérigo Fethulá Gülen, rival político del presidente turco.
El lunes, la justicia turca decidió tomar el control de las cadenas, acusándolas de financiar y hacer propaganda a favor de Gülen.
La Unión Europea (UE) ha criticado la intervención e instado a Ankara a respetar la libertad de prensa.
El analista internacional Sergio Castaña Riaño aborda el tema en una entrevista con HispanTV desde Málaga (España).
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