"Diez cadáveres fueron identificados de los 38: ocho son británicos, uno es belga y hay un alemán", ha indicado Naoufel Somrani, director de los servicios de emergencia, sin precisar si había entre las víctimas ciudadanos franceses, como había informado el viernes el primer ministro, Habib Essid.
Fueron identificados diez cadáveres de los 38: ocho son británicos, uno es belga y hay un alemán", ha informado un funcionario del Ministerio de Salud de Túnez.
Según el Ministerio, las nacionalidades de las víctimas se establecerán lentamente, porque la mayoría no llevaba sus documentos de identidad en el momento de la matanza.
Varios minutos después de este anuncio, el primer ministro británico, David Cameron, ha subrayado que el Reino Unido debe "prepararse para el hecho de que hay muchos británicos entre las víctimas del ataque salvaje de Túnez".
Un total de 38 personas y un terrorista perdieron la vida y otras 36 resultaron heridas el viernes en la turística ciudad de Susa (este de Túnez), después de que dos hombres armados abrieran fuego en el hotel Imperial Marhaba y el vecino Muradi Palm Marinay, en la localidad de Port El Kantaui.
Al día siguiente, el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) reivindicó la autoría de este ataque terrorista mediante un comunicado emitido en su cuenta de la red social Twitter.

Horas después de que los takfiríes se atribuyeran la autoría, el Gobierno tunecino decidió cerrar cerca de un centenar de mezquitas en esta nación africana.
En declaraciones a los medios, Essid admitió que el objetivo es recuperar el control de cerca de 80 mezquitas en las que se incita a la violencia, y hay indicios de que se promueven y financian ciertos grupos terroristas.
En este sentido, el presidente del país, Beyi Caid Essebsi, solicitó a la Administración que tomara las medidas necesarias para combatir el terrorismo. Previamente, en una llamada telefónica entre Essebsi y su homologo francés, François Hollande, se habían comprometido a cooperar en este sentido.
Cabe agregar que el Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) señaló el viernes que este ataque busca beneficiar los intereses de Israel.
No es la primera vez que este país es blanco de los ataques terroristas de Daesh; el pasado 18 de marzo, un grupo de hombres armados atacó el museo del Bardo. Según el premier tunecino, el ataque segó la vida de al menos 19 personas, entre ellas 17 turistas extranjeros.
bhr/ybm/hnb
