Diversas partes del departamento de Arequipa fueron testigos de movilizaciones de habitantes, organizaciones sociales y sindicatos laborales contra un proyecto que, según denunciaron, perjudica el medio ambiente de Islay.
En Cuzco, más de 2000 personas asistieron a una marcha contra la minería, convocada por la Federación de Trabajadores de esta ciudad,
Las marchas de Cuzco y Arequipa se llevaron a cabo sin registrar incidentes violentos, mientras en Puno, según la policía, hubo saqueo y quema de neumáticos en varias calles céntricas de la ciudad, que paralizó el tráfico y las actividades comerciales.
Por otro lado, la Confederación de Instituciones Privadas del Perú (Confiep), el mayor gremio empresarial del país andino, en la misma jornada del jueves, se mostró preocupada por la continuación de estas protestas.
El paro de 48 horas comenzó el miércoles, día en que miles de personas salieron a las calles de varias ciudades peruanas para reiterar su rechazo al proyecto Tía maría, de la minera Southern Perú, que está bajo control del Grupo México, y planea producir 120 mil toneladas anuales de cátodos de cobre a partir de 2017.
Desde el pasado 23 de marzo, los residentes de la provincia de Islay, en la región de Arequipa, se alzaron en rechazo a dicho proyecto cuprífero, denunciando que afectaba su agricultura y contaminaba sus tierras.

Las protestas en Islay han dejado, hasta el momento, tres civiles y un policía sin vida, mientras más de 300 personas han resultado heridas.
El Gobierno de Lima autorizó el lunes a las fuerzas armadas que tomaran control de siete regiones afectadas por la huelga, entre ellas, la provincia de Islay, donde se declaró el estado de emergencia debido a la escalada de violencias en las manifestaciones.
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