• Una mezquita en EE.UU., víctima del vandalismo.
Publicada: jueves, 26 de noviembre de 2015 2:52
Actualizada: sábado, 17 de septiembre de 2016 4:28

Las agresiones a musulmanes alcanzaron un nivel sin precedentes en EE.UU. tras los atentados terroristas en París, capital francesa.

"Nunca se ha visto algo así en un período tan corto, ni siquiera después del 11 de septiembre de 2001", declaró el miércoles el portavoz de la principal asociación de defensa de los derechos civiles de los musulmanes en EE.UU., Ibrahim Hooper, a la agencia francesa de noticias AFP.

Nunca se ha visto algo así en un período tan corto, ni siquiera después del 11 de septiembre de 2001", declaró el portavoz de la principal asociación de defensa de los derechos civiles de los musulmanes en EE.UU., Ibrahim Hooper.

Según Hooper, el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR, por sus siglas en inglés) —con sede en Washington (capital estadounidense)— ve como una banalización el odio antimusulmán manifestado por los precandidatos republicanos como Donald Trump y Ben Carson, pues otorga un falso sentido de legitimidad a quienes pretenden perpetrar crímenes de odio, y al mismo tiempo se lamentó que otros dirigentes políticos norteamericanos "no respondan ni reaccionen" al respecto.

El portavoz de la principal asociación de defensa de los derechos civiles de los musulmanes en EE.UU., Ibrahim Hooper.

 

Trump afirmó recientemente que veía necesario que se fichara a los musulmanes y la confección de un documento de identidad especial para ellos, además de manifestarse contrario a la acogida de refugiados sirios al igual que Carson, que incluso llegó a denominarlos "perros rabiosos".

Tras los atentados en París, se han registrado decenas de incidentes antimusulmanes en todo EE.UU., como disparos contra una mezquita  en Meriden, en Connecticut (noreste del país), caso investigado por la Oficina Federal de Investigación estadounidense (FBI, por sus siglas en inglés); o vandalismo contra un centro islámico en Pflugerville (estado de Texas, sur), cuya puerta de entrada fue cubierta de excrementos.

Estadounidenses se manifiestan frente a una mezquita en Phoenix, en el estado de Arizona, EE.UU.

 

En el sureño estado de Texas se denunciaron seis incidentes, entre los que destacan: el registrado en Lubbock, donde las luces exteriores y la puerta de vidrio de una mezquita fueron rotas; mientras que en Corpus Christi el centro islámico local recibió amenazas y sus devotos fueron llamados a convertirse al cristianismo "antes que sea demasiado tarde", según el CAIR.

En Irving, también en Texas, una manifestación frente al centro islámico de la ciudad denunció "la islamización" de EE.UU., y en San Antonio un hombre vestido con ropa de combate fue detenido tras haber ingresado en una mezquita e insultado a los fieles que estaban orando.

El CAIR denunció también los disparos que sufrió una vivienda de una pareja de musulmanes en Orlando (estado de Florida, sureste), o el grito de "terrorista" proferido contra una mujer que portaba el velo islámico, así como los golpes y amenazas padecidos por un conductor de taxi etíope de confesión cristiana en Charlotte (estado de Carolina del Norte, este), que fue tomado por un musulmán por un individuo armado.

Muestra antislámica frente a una mezquita en Phoenix, Arizona. Mayo de 2015.

 

"Ya habíamos registrado picos de crímenes de odio contra musulmanes, pero no en períodos tan cortos. Hubo muchos después del 11 de septiembre (de 2001), pero en esa época también hubo muchas muestras de respaldo a la comunidad musulmana, que ahora ya no se ven", señaló Hooper.

"Esta retórica no es estadounidense", afirmó, por otro lado, el imán del centro islámico de Jamaica, en el barrio neoyorquino de Queens, Shamsi Ali, quien señaló además: "este país respeta los derechos de cada individuo de vivir y practicar su religión. Este país acoge a los migrantes" y los entre 7 a 10 millones de residentes musulmanes "son parte integrante de Estados Unidos. Nuestra lealtad a este país no es inferior a la de otros". 

El mundo musulmán condenó los ataques terroristas en París y manifestó su preocupación ante el uso de esta tragedia en el Occidente para desatar una nueva oleada islamófoba.

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