• El presidente de Estados Unidos, Barack Obama
Publicada: viernes, 6 de marzo de 2015 19:28

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al reconocer la existencia de discriminaciones raciales en su país ha reiterando que las conductas de este tipo ejercidas por la Policía norteamericana no se limita a la localidad de Ferguson (en Misuri, centro).

La población negra en el país norteamericano ha perdido su confianza en los agentes de la ley.

"No creo que sea lo típico que ocurre en todo el país, pero tampoco se trata de un incidente aislado", ha recalcado este viernes el mandatario estadounidense en una entrevista concedida a la cadena de radio Sirius XM.

Las declaraciones del presidente norteamericano se han producido dos días después de que el Departamento de Justicia de EE.UU. divulgara un informe en el que el ente acusa a la Policía de Ferguson, donde en agosto de 2014 un agente blanco asesinó a un joven negro de 19 años, de violar los derechos civiles de la población negra en el país norteño.

El citado informe divulgado el pasado miércoles que realizó un estudio profundo sobre la matanza del joven negro también acusa a la policía de realizar detenciones sin claros motivos y el uso excesivo de la fuerza a la hora de enfrentarse a la población negra.

En esta misma línea, Obama ha aseverado que la población negra en el país norteamericano ha perdido su confianza en los agentes de la ley.

Conforme a las declaraciones del mandatario estadounidense algunos de los entes gubernamentales y los oficiales de seguridad no cuentan con suficiente entrenamiento o responsabilidad para proteger a todo el mundo, y no solo a algunas personas.

En esta misma línea ha hecho referencia a las marchas realizadas por la población negra del país norteamericano hace cinco décadas para luego enfatizar en la importancia de poner en marcha una reforma policial, para que los agentes sepan cómo deben comportarse con todo el mundo sin discriminación alguna.

La indagación generalizada de la población se hizo evidente después de que en agosto de 2014 un uniformado blanco mató a tiros al adolescente negro Michael Brown, un hecho que demuestra el racismo rutinario que practica la policía local, en especial contra la comunidad afroamericana.

Según el estudio, el 93 % de los arrestos producidos entre 2012 y 2014 en Ferguson corresponde a la población afroamericana de esa localidad, que supone el 67 % de los habitantes.

Además, el 85 % de los automóviles parados por los policías durante el mencionado periodo pertenecían a esa minoría racial. Del mismo modo, el 90 % de las personas convocadas al tribunal eran negras y la fuerza se utilizó contra los negros en el 88 % de los casos.

Al respecto, la organización pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) exigió la creación de un grupo “Crimen y Justicia” para que estudie el sistema penal con el objetivo de hacer futuras reformas.

La polémica sobre la discriminación policial en el país comenzó después de que el pasado noviembre de 2014 un gran jurado decidiera no procesar al policía que asesinó a Brown.

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