• El avión Solar Impulse 2 aterriza en el aeropuerto de Nagoya, Japón, por el mal tiempo. 1 de junio de 2015
Publicada: lunes, 1 de junio de 2015 22:36

El avión Solar Impulse 2, que despegó de China para cruzar el Pacífico, ha aterrizado este lunes en Nagoya (centro de Japón), una escala imprevista y obligada por las malas condiciones meteorológicas en su trayecto hacia Hawai.

"En ruta hacia Nagoya, decepcionado de no poder proseguir, pero lleno de agradecimiento hacia las autoridades japonesas por su apoyo" escribió en su cuenta Twitter el piloto suizo del  avión, André Borschberg.

La vuelta al mundo quizá no avanza tan rápido como querríamos, pero no estamos haciendo una carrera de velocidad. El objetivo es llegar, señaló Bertrand Piccard.

"Las condiciones meteorológicas se deterioraron. íHemos decidido llevar a cabo un aterrizaje intermedio en Nagoya!", habían anunciado previamente en Twitter los organizadores de la expedición.

El segundo piloto que se alterna con Borschberg a los mandos del avión, Bertrand Piccard, confirmó que esperarían "a una mejora de las condiciones para seguir el viaje".

"Atravesar un frente activo con escarcha, lluvia, turbulencias... no está previsto para nuestro  avión . Vuela lentamente, es sensible a las turbulencias y necesita sol para recargar sus baterías", declaró Piccard en una entrevista.

"La vuelta al mundo quizá no avanza tan rápido como querríamos, pero no estamos haciendo una carrera de velocidad. El objetivo es llegar", señaló el piloto.

El avión Solar Impulse 2 antes de aterrizar en Nagoya (centro de Japón)

 

Las malas condiciones climáticas (un frente nuboso) fueron identificadas a miles de kilómetros de la posición actual del  avión.

Este contratiempo no parece haber desmoralizado a Borschberg. "Me encuentro en la mejor situación posible: tengo un avión fantástico y lleno de energía", tuiteó el piloto de 62 años.

El Solar Impulse 2 despegó el domingo de Nankín (este de China) para cubrir la etapa más larga y peligrosa de su vuelta al mundo, en la que el suizo debía pilotar en solitario durante seis días y seis noches.

El vuelo ya había sido aplazado varias veces debido al mal tiempo y desde el 21 de abril estaba bloqueado en Nankín.

Según Piccard "es muy difícil hacer previsiones", y no se sabe cuánto tiempo permanecerá inmovilizado el Solar Impulse en Japón. "Sería demasiado peligroso querer atravesar" el frente nuboso, añadió.

El Solar Impulse 2 no ha sobrevolado nunca un océano ni ha permanecido en el aire más de 24 horas, por lo que esta travesía del Pacífico de 8500 kilómetros representa un reto tecnológico y una hazaña aeronáutica.

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