Los choques se produjeron cuando un grupo de manifestantes irrumpió en una estación de metro, rompiendo los vidrios. La Policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a los indignados que pretendían llegar al lugar. En varias estaciones de metro los activistas instaban a los usuarios a no pagar el boleto e intentaban saltar los molinetes.
Los participantes en las protestas rechazan el aumento del más del 10 % de las tarifas del servicio público del transporte.
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