Asimismo, al describir al EIIL como “un culto a la muerte”, ha declarado que "al menos 250 australianos, algunos muy jóvenes, se han visto atrapados en la ideología demoníaca de EIIL".
De igual manera tras destacar que Canberra adoptará medidas estrictas a fin de hacer frente a los actos terroristas ha afirmado que la Organización Australiana de Inteligencia y Seguridad (ASIO, por sus siglas en inglés) lidia con más de 400 investigaciones antiterroristas prioritarias.
Estas medidas pueden incluir despojar la ciudadanía australiana a los sospechosos de terrorismo con doble nacionalidad. Pues,“si usted ha servido en las fuerzas armadas de un país en guerra con Australia, se anulará su ciudadanía automáticamente, ese ha sido el caso durante mucho tiempo”, ha explicado.
Así que, ha adelantado, los australianos que están luchando en las filas de los grupos extremistas en los países extranjeros o que participan en actividades terroristas “aquí en Australia”, se están alzando en armas “contra nosotros”, por eso ha calificado de “muy difícil permitir permanecer en nuestro país” a los que tratan de dañar la seguridad nacional.
Después, se ha dirigido a los jóvenes que intentan unirse al EIIL: Involucrarse en actos bárbaros de los terroristas “en las zonas más peligrosas de la tierra podría costarle la vida”.

En fin, ha asegurado que su Gobierno hará todo en su poder para proteger al pueblo y enfrentarse a los terroristas que aspiran destruir la estabilidad y generar disturbios en Australia.
El pasado mes de abril, dos jóvenes fueron detenidos en Melbourne (sureste) por planear un ataque terrorista durante las festividades para conmemorar a los soldados australianos y neozelandeses que perdieron la vida durante la Primera Guerra Mundial.
También, el pasado diciembre, al menos 20 personas fueron tomadas como rehenes en un café situado en Sídney. Las fuerzas policiales irrumpieron en el edificio después de un asedio de 16 horas. Tres personas fueron abatidas, incluido el perpetrador.
El secuestro de Sídney ha puesto en entredicho el aparato de seguridad de Australia.
Últimamente, Australia ha estado en alerta máxima después de que el Gobierno de Canberra expresara su preocupación por el regreso de sus ciudadanos, tras haber combatido en las filas de los terroristas takfiríes de EIIL en Siria e Irak.
El pasado mes de marzo, el diario australiano Sydney Morning Herald reveló que un grupo criminal de Australia ha estado enviando secretamente aspirantes a terroristas desde Canberra (capital australiana) a Siria para unirse al grupo takfirí EIIL, según los medios locales.
Según estimaciones del Gobierno de Camberra, 110 australianos han viajado a Siria e Irak para unirse al EIIL, entre ellos una veintena ha perdido la vida en los combates contra las fuerzas militares de estos países.
En febrero, el Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos (NCTC, por sus siglas en inglés) estimó en 20.000 la cifra de extranjeros que luchan junto a los grupos terroristas en Siria.
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