• Una protesta organizada por AI ante la embajada de Riad en Viena (Austria) en demanda de la liberación del activista saudí Raif Badawi
Publicada: sábado, 2 de mayo de 2015 8:58

Amnistía Internacional (AI) volvió el viernes a criticar a Arabia Saudí por su sombrío historial respecto a los derechos humanos, destacando que pese al cambio de monarca, todavía continúan las violaciones generalizadas.

Cualquier esperanza de que la llegada del rey Salman bin Abdelaziz Al Saud pudiera anunciar una mejora en los derechos humanos en Arabia Saudí ha sido aplastada”.

“Cualquier esperanza de que la llegada del rey Salman bin Abdelaziz Al Saud pudiera anunciar una mejora en los derechos humanos en Arabia Saudí ha sido aplastada”, lamenta el director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, Philip Luther.

Por medio de un informe, titulado “Arabia Saudí: 100 días del gobierno del rey Salman no muestran signo de progreso alguno en materia de derechos humanos”, Luther criticó al rey saudí por haber presidido una ofensiva en curso contra los más críticos y activistas pacíficos, que siguen siendo intimidados, detenidos y tratados como criminales arbitrariamente.

En este sentido, el informe considera que mientras que el rey debería haber adoptado medidas para mejorar la situación “abismal” de los derechos humanos en el país, los primeros meses de su reinado se han visto marcados por “una ola sin precedentes de ejecuciones”.

“El rey Salman bin Abdelaziz Al Saud tiene que reconocer que no habrá una verdadera reforma o cambio positivo en los derechos humanos, si las autoridades no escuchan y reciben a los activistas y reformistas pacíficos”, recalca la nota.

El rey saudí Salman bin Abdelaziz Al Saud 

 

Según Luther, las autoridades saudíes deben dejar de usar las leyes antiterroristas para enjuiciar a los activistas pacíficos de derechos humanos como “terroristas”; pues de lo contrario, solo sembrarán "semillas de nuevos disturbios en el territorio árabe".

Respecto a esto, explica la necesidad de establecer, en el reinado del rey Salman, un ambiente donde “la libertad no sea una palabra sucia y el pueblo de Arabia Saudí sea capaz de ejercer sus derechos básicos, sin temor, intimidación o castigo”.

Arabia Saudí es un país que se ha hecho famoso, a nivel mundial, por la lamentable situación de los derechos humanos en su territorio. Derechos como la libertad de expresión, el establecimiento de una organización de derechos humanos y la celebración de reuniones pacíficas de activistas en lugares públicos, entre otros, son severamente restringidos y prohibidos en el país.

A todo esto, según las declaraciones de AI, hay que añadir los profundos defectos del sistema judicial saudí, y el aumento en el número de ejecuciones, en las que los condenados no han tenido la oportunidad de defenderse.

Fuerzas saudíes ejecutan a una mujer en medio de la calle

 

De igual manera, la prohibición de las mujeres saudíes a conducir es otro de los puntos conflictivos criticados por diferentes grupos pro derechos humanos.

Pese a que la llegada al poder del rey Salman, el pasado 23 de enero, supuso el inicio de cambios políticos y sociales para Arabia Saudí, hasta la fecha no se ha registrado ningún cambio en el campo social, y en lo referido a la política, solo ha habido divergencias internas y el inicio de una violenta agresión a Yemen, su vecino sureño.   

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