Los periodistas eran del canal ruso Rossiya 1, y tras acercarse a una de las fronteras desde las que presuntamente entra petróleo procedente de Daesh a Turquía fueron aprehendidos inmediatamente por policías turcos sin darles explicación alguna.
Nada más ocurrir el hecho la Cancillería de Rusia expresó su protesta y exigió explicaciones a las autoridades turcas sobre esta medida y las razones por las que deportaron a los periodistas.
hgn/ktg/msf
