Según la televisión local NHK, los manifestantes congregados frente al Ministerio nipón de Defensa en la ciudad capitalina de Tokio, han exigido la anulación de las construcciones realizadas en relación con la reubicación de la base, tal y como había ordenado el gobernador de la isla, Takeshi Onaga.
Al considerar esa medida como una “violación” al medio ambiente, los activistas han exigido la apertura de una investigación independiente al respecto.
El pasado 24 de septiembre, Onaga criticó que los derechos humanos estén siendo descuidados en Okinawa debido a las actividades de la base militar estadounidense.
ask/rha/mrk
