De acuerdo con la agencia británica Reuters, Nakatani sostuvo el miércoles que el nuevo proyecto de ley de seguridad, planteado por el Gobierno y actualmente bajo examen en el Parlamento, permite al Ejército japonés participar en el tránsito de armamentos nucleares de otros países.
Teniendo en cuenta la política de nuestro país y su postura hacia los armamentos nucleares, es claramente inconcebible el transporte de las armas atómicas”, aseguró el ministro de Exteriores japonés, Fumio Kishida.
Sin embargo, tras el estallido de indignaciones, el ministro de Defensa se apresuró a descartar esa posibilidad, diciendo que, en realidad, la política de larga data de Japón no permite la posesión ni la producción de armamentos atómicos ni que otros países los lleven al país.
Aún así, un legislador de la oposición exigió inmediatamente a Nakatani que pidiera disculpas por sus declaraciones, pronunciadas un día antes del 70 aniversario del ataque nuclear de EE.UU. contra la ciudad japonesa de Hiroshima.
Estos comentarios probablemente enfrentarán con un nuevo desafío al primer ministro japonés, Shinzo Abe, quien por su insistencia en la aprobación de los proyectos de ley de seguridad, es blanco de duras críticas de la oposición y algunos movimientos sociales.
Ante esta situación, el ministro japonés de Asuntos Exteriores, Fumio Kishida, cuyo distrito electoral está en la prefectura de Hiroshima, se unió a Nakatani para negar la posibilidad de que las fuerzas armadas de Japón transporten las armas nucleares de Estados amigos, incluso bajo la nueva legislación.

“Teniendo en cuenta la política de nuestro país y su postura hacia los armamentos nucleares, es claramente inconcebible el transporte de las armas atómicas”, esgrimió el canciller nipón.
En julio de 2014, el Gabinete nipón aprobó una resolución que reinterpreta el mencionado artículo de la Constitución para ejercer el derecho a la autodefensa colectiva, empero se enfrentó con la fuerte oposición de diferentes sectores del país.
Según un reciente sondeo realizado por la cadena japonesa NHK, un 50 por ciento de los encuestados se opone a “la ampliación del papel militar con que Estados Unidos compromete a Japón”, mientras que un 49 por ciento “no entendía con claridad los cambios legislativos”.
En pasado mes de julio, la Cámara Baja dio su visto bueno a los dos proyectos de ley que allanan el camino, por vez primera después de 70 años, para que las tropas japonesas puedan entrar en combate en apoyo de los países aliados.

Tal medida hizo que manifestantes japoneses se congregaran frente al Parlamento para expresar su desacuerdo con la controvertida ley.
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