“Hemos visto muchas pérdidas de Daesh desde el inicio de esta campaña (el pasado 23 de septiembre), más de 10.000”, adujo el subsecretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.
Hemos visto muchas pérdidas de Daesh desde el inicio de esta campaña, más de 10.000, adujo el subsecretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.
El funcionario realizó estas declaraciones desde la capital francesa, París, donde se reunieron los países participantes en la mencionada coalición, agregando que ha habido avances en la lucha anti-EIIL por parte de ellos.
“Al comienzo de esta campaña advertimos de que llevaría tiempo (…) Hemos diseñado un plan de tres años y llevamos nueve meses con ello”, dijo Blinken a la cadena de radio France Inter.
Sin embargo, el funcionario estadounidense reconoció que la citada agrupación terrorista está manteniendo su resistencia sobre el terreno y puede llegar a tomar la iniciativa.
Esto viene después de que el primer ministro iraquí, Heidar al-Abadi, acusara, desde París, a la comunidad internacional que no esté apoyando a Bagdad a la hora de luchar contra el terrorismo en su país.

“Daesh no ha nacido en Irak, no se ha desarrollado en Irak (…) Ellos son patrocinados por instrumentos desde fuera de Irak, por combatientes externos”, declaró Al-Abadi en una conferencia de prensa con Blinken y el canciller galo, Laurent Fabius.
Antes del inicio de la reunión, el premier iraquí había criticado que el avance del EIIL en Irak “es un fracaso de la comunidad internacional”, para después denunciar la falta de una actitud verdadera por los que alegan apoyar a los iraquíes en la lucha antiterrorista.
Mientras tanto, ante la caída de la ciudad iraquí de Al-Ramadi, capital de la provincia occidental de Al-Anbar, a manos de Daesh, los expertos la consideran como un golpe doloroso para EE.UU. que “lidera la lucha contra los terroristas” en Irak.
“La caída de Al-Ramadi es un importante retroceso para el Gobierno iraquí y de la Administración de Obama”, dejó claro Jim Phillips del grupo de estudios de la Fundación Heritage, un centro de investigación política conservador estadounidense.
Muchos creen que este último acontecimiento provoca nuevas dudas sobre la estrategia de guerra del país norteamericano y la fuerza militar de sus aliados participantes en la coalición que realizan ataques aéreos contra las posiciones del EIIL en Irak.

La pérdida de Al-Ramadi y ahora en manos del EIIL se realiza a pesar de que los aviones de combate de Estados Unidos y sus socios realizaran más de 160 bombardeos durante el último mes de mayo, informa la agencia France Presse.
Por su parte, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres, informó y condenó rotundamente, el pasado 2 de mayo, la matanza de más de 70 civiles desde el inicio de los ataques aéreos de la coalición contra las presuntas posiciones de los terroristas del EIIL en Siria.
Además, el presidente sirio, Bashar al-Asad, precisó en su entrevista con la cadena gala France 2 que “los países occidentales no tienen seriedad para luchar contra el terrorismo en la región, creo que no se puede formar una coalición contra el terrorismo cuando al mismo tiempo apoyan a los terroristas”, asegurando que las operaciones que ejecuta el Ejército sirio son “diez veces mayor” que las de la denominada coalición anti-EIIL en un día en toda la región, en particular en Siria.
EE.UU. comenzó el pasado 8 de agosto a bombardear varias regiones de Irak, so pretexto de combatir a Daesh, y amplió el pasado 23 de septiembre su campaña a Siria, en el marco de una coalición internacional en la que participan varios de sus aliados occidentales y regionales.
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