• Mamut lanudo, modelo del Museo Real de Victoria, en Columbia Británica (Canadá).
Publicada: viernes, 24 de julio de 2015 13:42
Actualizada: sábado, 15 de abril de 2017 3:33

Una reciente investigación revela que un calentamiento brusco del planeta ha jugado en varias ocasiones un papel clave en los eventos masivos de extinción de animales grandes.

Los análisis de ADN, la datación por radiocarbono y otros registros geológicos llevados a cabo por un equipo de la Universidad de Adelaida y la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), han puesto de manifiesto que calentamiento cortos y rápidos, conocidos como 'interestadiales', se registraron durante el última edad de hielo o Pleistoceno (hace 60.000-12.000 años) y coincidieron con los principales eventos de extinción, incluso antes de la aparición del hombre.

Este calentamiento abrupto tuvo un profundo impacto en el clima que causó cambios notables en los patrones de lluvia y la vegetación global", ha señalado uno de los principales autores, Alan Cooper.

En el trabajo, publicado en Science, los investigadores han apuntado que, por el contrario, los períodos de frío extremo, como el último máximo glacial, no parecen corresponder con estas extinciones.

"Este calentamiento abrupto tuvo un profundo impacto en el clima que causó cambios notables en los patrones de lluvia y la vegetación global", ha señalado uno de los principales autores, Alan Cooper.

"Incluso sin la presencia de los seres humanos se produjeron extinciones en masa. Cuando se agrega la adición moderna de las presiones humanas y fragmentación del medio ambiente a los rápidos cambios causados por el calentamiento global, se plantean serias preocupaciones sobre el futuro del medio ambiente", ha declarado.

Los investigadores llegaron a sus conclusiones tras detectar un patrón, hace 10 años, en los antiguos estudios de ADN que sugieren una rápida desaparición de especies de gran tamaño. Al principio, los investigadores pensaron que estos estaban relacionados con intensas olas de frío.

Sin embargo, a medida que llegaban más datos de AND fósil, a partir de especímenes de museo y colecciones y a través de mejoras en la datación por carbono y registros de temperatura, los resultados mostraron una mejor resolución a través del tiempo.

Así, los expertos se sorprendieron al encontrar que el calentamiento rápido, y no las olas de frío repentinas, fueron la causa de las extinciones durante el último máximo glacial.

El estudio ayuda a explicar aún más la repentina desaparición de los mamuts y perezosos gigantes que desaparecieron hace unos 11.000 años, al final de la última edad de hielo.

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