De hecho, estadísticas apuntan a que ser de raza blanca o anglosajona significa mayor probabilidad de sobrevivir un encuentro con la policía.
Mientras que ser afroamericano, latino o de color es sinónimo de “vidas en peligro” y por ende, muerte o lesiones corporales a manos de las autoridades. La evidencia del fenómeno está por todas partes.
Y en una era en la que las redes sociales son más omnipresentes que los medios de comunicación tradicionales, ya es imposible negar un círculo vicioso de violencia y abuso de autoridad.
