• ¿Qué opinas?: ¿Qué puede representar el paro nacional para Colombia?
lunes, 30 de diciembre de 2019 23:01

Los motivos para que los colombianos hayan salido a marchar son muchos, y van desde la enorme inequidad, la elevado pobreza y el desempleo, hasta las drásticas medidas planteadas por el Gobierno.

Entre estas medidas cabe mencionar las reformas tributaria, laboral y pensional, los incumplimientos de asuntos pactados (con los estudiantes) y nuevas privatizaciones en ciernes. Unas disposiciones que, en vez de remediar los problemas estructurales, los agravan.

También protestan por la indolencia gubernamental frente al continuado asesinato de líderes sociales e indígenas, y exigiendo que se cumpla con el acuerdo de paz con el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), que no sólo tiene que ver con los excombatientes, sino con el grueso de la sociedad rural.

Más allá de estas y muchas otras razones, lo cierto es que las marchas fueron masivas en Bogotá (capital) y las capitales departamentales, así como en más de 500 municipios medios y pequeños.

Fue un paro nacional pacífico. Pero desde el propio Gobierno se generó un clima de miedo y adverso contra las marchas. Un día antes de la protesta del 21 de noviembre, la Policía hizo al menos 27 allanamientos en Bogotá y otros en el resto del país, a medios de comunicación alternativos y centros artísticos, algunos declarados, después, ilegales por los jueces.

En las marchas, las grabaciones muestran agresiones efectuadas por agentes policiales contra los marchantes. Y hay dudas acerca de los responsables de los actos de vandalismos presentados luego de las marchas, teniendo en cuenta el carácter coordinado y sistemático de los brotes de violencia, un asunto que deberán investigar las autoridades.

Según lo expresado por las principales centrales sindicales de trabajadores y maestros colombianos, las marchas y protestas seguirán durante esta semana, hasta que el Gobierno satisfaga las demandas.

Los conciertos de cacerolas se han vuelto permanentes en Bogotá y otras ciudades. En muchos aspectos, estas expresiones de protesta ya han sido un éxito en sí mismas, en duración, y en términos cuantitativos, pues fueron cientos de miles los marchantes.

Una protesta, además, que no tiene una firma política o un partido, sino un carácter social, de confluencia de múltiples sectores.

El presidente Iván Duque se reunió con los gobernadores del país, y espera reunirse con representantes de diferentes sectores económicos y sociales. Y es verdad que desde hace unos días el mandatario cambió el discurso, y ya habla de “construir una hoja de ruta que acelere el trabajo para cerrar la brecha social en el país”.

Sin embargo, por lo que puede verse, buena parte de la sociedad no le cree. Los mismos discursos dados en estos días por el presidente muestran su desconexión con la realidad del país, planteando no una agenda abierta, sino su agenda, y habla de un carácter social acotado, es decir, con temas específicos. Y eso es, precisamente, lo que los marchantes no quieren.

Habrá que ver adónde conducen los diálogos planteados, con quiénes se efectúan, y que tanto los escucha el presidente.

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