• Fe, poder y voto
domingo, 18 de octubre de 2026 4:46

La iglesia debería ser un lugar de fe, acogida y libertad de conciencia. Pero, en Brasil, el crecimiento de algunas estructuras evangélicas también ha traído poder económico, capacidad de movilización e influencia electoral.

Los templos se han convertido en espacios codiciados por los políticos. Los pastores, en interlocutores de candidatos. Y la fe de millones de brasileños ha pasado a ocupar un lugar cada vez más estratégico en la 
disputa por el poder.

Hay una pregunta incómoda detrás de este acercamiento: cuando un líder religioso utiliza 
el púlpito para orientar decisiones políticas, ¿está simplemente ejerciendo su libertad de 
expresión o está utilizando la autoridad que posee sobre los fieles para interferir en una 
decisión que debería pertenecer exclusivamente a cada ciudadano?

ayk/msm

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