• Detrás de la Razón: Corea, la guerra nuclear o la unión prohibida de Estados Unidos

Algo pasó. ¿Los Juegos Olímpicos? ¿La primavera? ¿Las sanciones? ¿El hartazgo de desconfianza y violencia? En las últimas semanas, toda esa energía nuclear, toda esa amenaza militar, todo ese desprecio y resentimiento se comenzaron a desvanecer, no sólo de Corea del Norte, sino de Corea del Sur.

El tono de la comunicación fue tan buena que acabó en lo que usted sabe, la participación de los norcoreanos en los Juegos Olímpicos de invierno. Pero la cuestión siguió, y creció mucho más lo que parece el inicio de una amistad para llegar a tal punto que hace unas horas, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, recibió a abrazos a la delegación que envió al país vecino (encabezada por su hermana Kim Yo-jong y el jefe de Estado que dirige la delegación deportiva, Kim Yong-nam) alabando a Corea del Sur por su gran esfuerzo para que las conversaciones, contactos, diálogos y recibimiento que vimos en estos días en la ciudad de Pyeongchang y otros lugares, hayan sido posibles.

Así -me imagino- me quedé como millones en el mundo, con la cara de sorpresa, boquiabierto, ¿ Kim Jong-un diciendo esto? ¿O quizá siempre lo ha querido decir, y no era el momento? ¿O quizá jamás lo ha querido decir, y este tuvo que ser el momento?

Si desde hace casi 70 años están en guerra -en el estricto sentido legal, político y jurídico- como es posible que se alaben, algo debe estar pasando. Y más aun, y aquí viene lo complicado de entender, cómo se atrevió al gesto amable Corea del Sur bajo la presión y advertencia de la política de Estados Unidos que lo único que ha querido son sanciones asfixiantes hasta ver rendido al Gobierno norcoreano.

¿Es esta una especie de rendición o es una obra maestra de la diplomacia de las dos coreas? Vieron que el futuro podría acabar verdaderamente en un holocausto nuclear y dieron marcha atrás justo a un paso del abismo aunque a EE.UU. no le gustara, del lado de Corea del Sur, y aunque contradijera su tradición y sus principios, del lado de Corea del Norte?

¿Fue un acto de inteligencia o fue una mera expresión de dos Gobiernos pacíficos? Tenemos que preguntar. Más aun, ¿se acabarán los Juegos Olímpicos y comenzarán a dispararse otra vez las palabras de odio, los misiles de prueba y las maniobras militares?

Y también tenemos que preguntar qué dicen a todo esto, Rusia y China, ¿les convendría ver una unión de Corea del Sur-Corea del Norte?

Mientras son peras o son manzanas, Mike Pence, el vicepresidente estadounidense, enviado por Donald  Trump a los Juegos Olímpicos para aguar la fiesta, si bien sigue diciendo que quiere sanciones duras, ya también comenzó a hablar de diálogos.

¿Será que lo contagió el ‘Himno a la alegría’ de Beethoven? ¿O se estará convenciendo de que a nadie le conviene tener a una península de más de 70 millones de personas viviendo al borde del terror, la tensión o el embargo? La bomba nuclear, ¿se aleja o se acerca?

En ‘Detrás de la Razón’, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

mhn/nii/

martes, 13 de febrero de 2018 21:27
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