Cuando se apaga la cámara
Este genocidio no ha sido fácil para los periodistas en Gaza, pero para las mujeres periodistas, el costo a menudo ha sido aún mayor.
Mientras algunas han tenido que separarse de sus hijos para seguir trabajando, otras se han visto obligadas a llevar a sus bebés a la primera línea en medio de la guerra. Y hay quienes, tras perder a sus esposos, han tenido que seguir apareciendo ante las cámaras.
Tres historias diferentes, unidas por una realidad compartida: seguir informando sobre los acontecimientos en Gaza mientras luchan por superar sus propios miedos. Estas son las historias de Nour, Ruba y Shouroq.
ncl/tqi
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