Detrás de la Razón: EAU abrió la puerta a los sionistas
Infamia, traición, la puerta de la región ha sido abierta a los sionistas. Con estas palabras entre otros argumentos, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, describió el accionar de los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Hace unas semanas, una declaración conjunta del régimen de Israel y Emiratos Árabes Unidos, con la mediación de Estados Unidos, afirmó que el denominado por algunos medios como un “histórico avance diplomático” funcionará para promover la paz en la región de Asia Occidental.
El respectivo acuerdo bilateral contempla beneficios en las áreas de inversión, turismo, vuelos directos y seguridad, comunicaciones, tecnología, energía, salud, cultura, medio ambiente y establecimiento de embajadas mutuas, entre otros.
Pero una estela de interrogantes queda a la luz pública. ¿Son estos beneficios anunciados, lo que le interesa a los Emiratos Árabes Unidos para olvidar el apoyo a la causa Palestina?
Previo a esa firma Israel no tenía relaciones diplomáticas con ningún país del Golfo Pérsico debido, principalmente, al apoyo de esas naciones a la causa palestina.
Egipto y Jordania eran los únicos países árabes que habían firmado acuerdos de paz con Tel Aviv. Y aunque el plus de esa firma ha sido el “compromiso de Israel” a suspender sus planes de anexión de grandes áreas de territorios ocupados en la Cisjordania palestina, el pueblo palestino y su resistencia junto a otros países que le apoyan, no lo creen así.
Son diversas las voces internacionales que han sido claras en expresar que ese acuerdo tripartito entre Emiratos Árabes Unidos, Israel y EE.UU. no conllevará a la paz en la región ni con Palestina como lo pregonaron sus autores.
En efecto a los días de haberse anunciado una relación que incluso ya era un “secreto a voces”, arrancó el primer vuelo comercial entre Emiratos Árabes Unidos–Territorios ocupados palestinos.
Hay que resaltar que tanto Baréin como Arabia Saudí abrieron espacio aéreo para estos vuelos. Un hecho ocurrido por primera vez.
Este primer vuelo, que no tuvo nada de comercial, llevó a bordo delegaciones oficiales de Israel y EE.UU., con el objetivo de acordar con las autoridades emiratíes los detalles del intercambio de embajadas. Un gesto que para los expertos da impulso al llamado “plan de paz” del presidente Donald Trump para la región.
Y aunque hasta el momento todo ha parecido color de rosas, tampoco ha sido así, porque una polémica estalló en Israel al trascender que Washington había accedido a vender a EAU cazas furtivos F-35. La fuerza áerea israelí es la única que posee en la región estos aviones de combate de última generación.
Incluso el premier israelí, Benjamín Netanyahu, había vetado hasta la fecha, la venta de los F-35 a otros países aliados de Washington, como Arabia Saudí o Emiratos para poder preservar la superioridad tecnológica militar en el denominado Oriente Próximo. Algo además que le han garantizado todas las administraciones norteamericanas desde hace seis décadas.
El hecho recordó las palabras del embajador de Estados Unidos ante el régimen israelí, David Friedman, semanas atrás en un medio británico, quien planteó que la normalización de dichos lazos, podría funcionar en beneficio de Abu Dabi en futuras ventas de armas estadounidenses. Armas y equipamiento militar reitero, que EE.UU. sí le vende a Israel, y que estaban prohibidos para los Emiratos.
Por el momento líderes de diferentes facciones palestinas siguen pronunciándose en contra, y se han reunido por videoconferencia para trazar un plan que frene las secuelas de ese acuerdo emiratí-israelí y los planes de EE.UU. para la región, basándose en la unidad y la movilización.
Por lo pronto Israel ha continuado su política de ataques a Gaza y territorios palestinos en los últimos días, algo que dista mucho de su supuesto compromiso de paz en la firma de ese acuerdo.
En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye.
Por: Por Danny Pérez Díaz
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