• Detrás de la Razón: Guerra EEUU-China en tiempos electorales
jueves, 24 de septiembre de 2020 21:27

La Administración de EE.UU. ha atacado a China sistemáticamente, pero con el cronómetro marcando incesante los minutos para dar la salida a los debates en el país norteamericano, la cuestión china se ha convertido en un tema crucial de la campaña.

En la política como en el amor vale todo, dicen y más en tiempos de campaña. La Administración estadounidense ha atacado a China sistemáticamente, pero con el cronómetro marcando incesante los minutos para dar la salida a los debates en el país norteamericano, la cuestión china se ha convertido en un tema crucial de la campaña, el magnate refuerza su artillería contra el gigante asiático.

El más reciente ataque, en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), donde pidió castigo contra China por la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19. China contestó no nos inclinaremos por un choque de civilizaciones.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha hecho campaña durante todo su mandato, pero en los últimos meses, incluso ha querido matar dos pájaros de un tiro, apuntando contra Joe Biden por los vínculos que forjó con China cuando era vicepresidente.

Otro lema de su campaña ha sido “promesas hechas, promesas cumplidas” y esto quiere demostrarlo con todas las prohibiciones impuestas al país asiático. Desde antes de su campaña en 2016, Trump ya se dio cuenta que debía usar esa carta para granjearse simpatizantes. “China es nuestro enemigo, ellos nos quieren destruir”, escribió Trump en Twitter en 2011.

Toda la relación bilateral ha sido trastocada. La guerra comercial, las disputas diplomáticas, la pandemia. El mismo brazo largo de la extraterritorialidad que usa en Asia Occidental, lo hace en Taiwán, en el mar de la China meridional, en las redes sociales, los visados, la ciencia, los medios y un largo etcétera.

Para convencer a los indecisos y apelar al sentimiento nacionalista, Biden también se ha embarcado en la opción ataque a China. Según el centro estadounidense Pew dos tercios de los norteamericanos tienen una actitud hostil hacia el gigante asiático, el índice de aversión más alto de años recientes.

Incluso estadísticos apuntan al hecho de que la segunda preocupación más alta entre los estadounidenses después de la COVID-19 es China. Por eso, el exvicepresidente ha atacado a China, pero ha sido más cauto.

Estados Unidos ha ido cortando las importaciones desde China, incitando a dejar el negocio con ese país. El Gobierno de Trump, a cuenta del coronavirus, revocó las visas de mil estudiantes e investigadores del país asiático porque, ha dicho, son peligros para la seguridad nacional.

La tasa de crecimiento china triplica la estadounidense, se le proyecta como la mayor economía. De ganar Trump habría que ver si sigue el combate.

El mandatario republicano escala y escala la tensión con China sin medir las consecuencias desde las Naciones Unidas llaman a no allanar el camino para una Guerra Fría, no amenazar la paz y la estabilidad del mundo, la pandemia es lo que hay que combatir.

China siempre expansiva continúa haciendo “bussiness as usual” (negocios como siempre). El gigante asiático y Europa vienen negociando desde 2014 un pacto que permitirá a inversores de ambas partes, mayor ingreso a los respectivos mercados, con más protección a sus operaciones y productos. Se espera que el acuerdo se firme para finales de este año.

Sí señores, Estados Unidos, la llamada democracia plena, con Trump y su reelección está tomando otro cariz. Hace unas horas, acaba de decir el inquilino de la Casa Blanca que no se compromete a realizar una transición de poder pacífica, que lo haría si quitan el voto por correo, de lo contrario no, es más aseguró que continuaría en el poder.

Abrir frentes contra Irán, China, Rusia, Venezuela, la Unión Europea (UE) con el objetivo de ganar más votos es un sinsentido, Trump está aislando a Estados Unidos de la comunidad internacional a pasos de gigante, dudamos que le darán rédito político.

Nos estamos moviendo en una dirección peligrosa, ha dicho el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ante la escalada Pekín-Washington. Pero, hay otros que afirman que, si Trump gana la reelección, esa guerra sin cuartel se iría amainando porque hay mucho dinero y acuerdos de por medio, pactos que están en curso, habrá que ver, como dicen en la política y el amor todo vale.

Por: Cristina Leiva.

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