• Detrás de la Razón: Secretos de Trump; Irak, Ejército Espacial, robo en Pentágono; Rusia presenta misil invencible
domingo, 30 de diciembre de 2018 0:09

Se sintió Santa Claus y viajó en su trineo presidencial Air Force One, creyendo que todos quedarían impresionados por la sorpresa de su entrada por la chimenea.

Se sintió Santa Claus y viajó en su trineo presidencial Air Force One, pero digo Santa Claus no porque quiso ser tierno y dar juguetes, sino porque creyó que todos iban a quedar impresionados por la sorpresa de su llegada, casi por la chimenea, sin ser visto.

¿Alguien vio a Santa Trump? Sí, y lo vieron con repudio y asco. Irak no es Estados Unidos, un presidente no puede cruzar su espacio aéreo y aterrizar su avión sin siquiera avisar, ya no digamos pedir permiso.

Eso hizo Santa Trump, y ahora los legisladores iraquíes están furiosos. Afirman que fue una gran ofensa. Trump probablemente lo hizo para dejar claro quién manda, sin calcular que se hunde más en el desprestigio político y ético.

Si bien sus tropas están ahí, no puedes entrar a ese país sin un mínimo de educación y respeto por sus habitantes, sus poderes y su tierra. Y menos para decir que las tropas estadounidenses en Siria sí las retirará, pero los 5200 soldados que tiene en Irak, no; se quedan y no se van porque, dijo el presidente de EE.UU., Donald Trump, los usará para contener a Irán y para posibles operativos en vecinos países, lo que huele a estar usando a Irak para sus intereses, entre los cuales parece también un aviso de ataque a Irán.

Esto provocó la furia en el Parlamento de Bagdad, tanto que ya están pidiendo que se expulse por completo a las tropas estadounidenses. La pregunta, ¿el enfado iraquí podrá sacar a los estadounidenses? Todo esto se da en unos momentos muy delicados para el Ejército de EE.UU. La visita sorpresa sucede cuando el Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono) se queda sin cabeza.

El secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, le renunció a Trump por oponerse a que se retiren las tropas de Siria. Además el Pentágono atraviesa por una crisis de dimensiones astronómicas. Desde hace unos años ya se veía venir, pero este diciembre explotó todo después de que Ernst & Young, la auditora privada de más prestigio en el mundo, se rehusara a auditar al Pentágono, en su primera auditoría de la historia, porque es imposible. Los comprobantes de gastos están destruidos, desaparecidos y no existen, y el dinero sabe Dios en qué se ha gastado.

Desde el año pasado, una investigación publicada en Forbes establece que el Pentágono y otra Secretaría desparecieron por arte de magia, más de 21 billones de dólares. Para darnos la idea de cuánto dinero se podrían haber robado, es como todo el dinero que hay en España, todo lo que produce, su producto interno bruto (PIB), pero no una vez, sino por 20 años.

En medio de este escándalo, que no se publica mucho en los medios masivos de comunicación, el Pentágono está en tela de juicio con su calidad moral y su credibilidad. Según una publicación del periódico The Nation, ese dinero podría haber sido desviado para financiar operaciones ultrasecretas de las que no quieren que se enteren ni los contribuyentes ni el mundo.

Mientras eso pasa en el Pentágono, Trump vuela a Irak en calidad del máximo mandamás del mismo, chief commander, el comandante supremo de las fuerzas armadas para saludar a sus soldados.

¿Fue mensaje navideño? Lo más curioso es que el nuevo secretario de Defensa que nombra Trump es alguien que no tiene experiencia militar ni de política exterior, necesarias para comandar a los ejércitos más poderosos hasta ahora del mundo. Sino que es un señor que es un lobo para los negocios y un experto en el nuevo Ejército del Espacio y los nuevos misiles intercontinentales.

¿Trump ya no está viendo la guerra en la tierra, sino en las estrellas? Mientras son peras o misiles, Rusia también saltó justo en los momentos en que sucede todo esto: el presidente ruso, Vladímir Putin, lanza el misil invencible Avangard con el que, dice, EE.UU. quedaría de rodillas e indefenso. ¿Qué se juega en el escenario global? ¿Bluff o realidad?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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