• Detrás de la Razón: ¿Sabe por qué a la reina Isabel no le dio vergüenza recibir al príncipe de Arabia Saudí?
sábado, 10 de marzo de 2018 20:57

¿Se puede usted imaginar a todos los habitantes de Bélgica a punto de morir? ¿Qué haría la Unión Europea (UE) si esto pasara, qué haría Estados Unidos? Todos al rescate, ¿no? Pues ahora imagine que todos esos habitantes de Bélgica, son niños, y que todos están a punto de morir.

Pues esto que le digo es completamente real, nada más que no son belgas sino de Yemen. Son 11 millones de niños que están en riesgo de morir, por culpa de la guerra y bombardeo que Arabia Saudí le propina a Yemen desde hace tres años´, según informes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Save The Children.

Por culpa del joven Mohamed Bin Salman, de 32 años de edad quien es príncipe heredero de Arabia Saudí, ministro de Defensa, jefe de la Corte Real de la Casa de los Al Saud, presidente del Consejo para Asuntos de Economía y Desarrollo, o sea, el hombre más poderoso en Arabia Saudí.

Que además le dicen el “arquitecto de la guerra en Oriente Medio”. Pues este señor joven, ha llegado al Reino Unido, donde a pesar de la masacre yemení, ni al Gobierno británico ni a la reina del Reino, les dio vergüenza darle la mano, al revés: alfombra roja para el príncipe. ¿Y sabe por qué? Porque muchos ahí, tienen las manos sucias de sangre.

En 3 años, Arabia Saudí ha bombardeado a más no poder a Yemen. Se han muerto miles de personas entre ellos niños. La infraestructura, los hospitales, las escuelas, cientos de miles de edificaciones destruidos.

El país a punto de una hambruna mortal. En 3 años las compañías de armas inglesas obtuvieron grandes beneficios de esa guerra: 8000 millones de dólares por vendérselas a Arabia Saudí. El Reino Unido autorizó la venta al Ejército saudí de material militar incluidos cazas, bombas y misiles. ¿No es una relación sucia entre Arabia Saudí y Londres? ¿El dinero británico no está manchado de sangre? ¿Es cómplice el Reino Unido de crímenes de guerra?

Decenas de miles de firmas de ciudadanos británicos pidieron a la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, que no dejara entrar al príncipe Saudí, en las calles hubo protestas, apenas bajó del avión el príncipe, y la gente lo repudió, hasta pidieron su arresto. Pero de nada sirvió, porque parece que los millones de dólares o libras ahí, pesan mucho más que los valores y derechos humanos, que el asesinato de niños y el dolor humano.

Como si fuera un premio, el Gobierno británico anunció que con la visita del hombre fuerte de Arabia Saudí, se amarraron jugosos contratos de muchos miles de millones de dólares. Dicho sea de paso, una de las ambiciones del príncipe de Arabia Saudí, es crear la ciudad más impresionante en la historia de la humanidad, la ciudad del futuro: el proyecto Neom. Por lo que sin duda, le urge aniquilar todo lo que le estorbe a su alrededor y que no sea lujo: las protestas, las críticas, la pobreza, la oposición.

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen. El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid

smd/ncl/mkh

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