• Detrás de la Razón: La agonía de Jakelin ¿Quién la mató?
lunes, 17 de diciembre de 2018 22:47

Lamentablemente la reflexión y búsqueda de soluciones para muchos de los problemas mundiales se produce cuando el drama o la muerte de un infante acontece.

En esta ocasión el rostro del drama migratorio se vio reflejado en Jakelin, una niña de tan solo 7 años de edad, quien junto a su padre y otros migrantes indocumentados, cruzaron la valla fronteriza de Tijuana, México, hacia Antelope Wells, Nuevo México, Estados Unidos.

El propósito era entrar en suelo estadounidense y entregarse a las autoridades para pedir asilo. Una proeza que, aunque suene sencilla, implica grandes riesgos, horas y días de camino por terrenos solitarios y áridos, además de la ausencia de alimentos e hidratación básica para soportar físicamente el esfuerzo, sumado a la presión emocional por las advertencias de llevar a cabo una práctica considerada como ilegal.

Haber dejado atrás las condiciones de pobreza extrema en las que vivía en su país de origen, haber logrado llegar al paso fronterizo y estar en manos de la patrulla migratoria bajo la "esperanza" de entrar en un nuevo país con ciertos condicionamientos y no ser deportados, podría haber sido un aliciente para Jakelin, su padre y el resto de migrantes con los que viajaban, pero lo peor estaba por venir.

Unas ocho horas más tarde, ya detenidos y tras subirse a un autobús la niña no estaba bien físicamente, casi dos horas después de ser trasladada en helicóptero a un hospital, no respiraba, y aunque fue reanimada dos veces, finalmente falleció al lado de su padre. Una evaluación del estado de los migrantes no reveló ninguna evidencia de problemas de salud en Jakelin. Durante la revisión tras ser detenidos, su padre negó que él o su hija estuvieran enfermos, la indicación inicial del Hospital Providence a donde fue llevada informó que tuvo un choque séptico.

Dudas, distintas informaciones, procedimientos de las partes involucradas, confusión y muchos interrogantes giran ahora en torno a quién tuvo realmente la responsabilidad en la muerte de la menor guatemalteca.

¿Fue una inconsciente decisión de su padre al llevarla consigo, en medio de todos los riesgos que conlleva una migración ilegal?

¿Fue una negligencia por parte de las autoridades migratorias y patrulla fronteriza por una mala atención médica, o una atención que no llegó a tiempo?

O la muerte de Jakelin ¿No es más que la consecuencia de una política de tolerancia cero por parte de una administración política para con los migrantes indocumentados?

Lo cierto es que mientras la familia de la niña exige investigaciones exhaustivas al respecto, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos responsabiliza al padre de Jakelin. Al mismo tiempo que se espera por la autopsia, se enciende nuevamente el debate sobre las leyes migratorias entre congresistas estadounidenses y políticos de ambas alas partidarias (demócratas y republicanos).

Mientras que numerosos grupos de civiles, oenegés y organizaciones pro derechos humanos han salido a manifestarse a las calles tras la muerte de la menor, la Casa Blanca por medio de su portavoz afirmó que dicha tragedia hubiera sido evitable con leyes que desincentiven la inmigración irregular. Sin embargo, esta semana las discusiones migratorias en Estados Unidos se centraron en el muro que quiere construir Donald Trump en la frontera y al que los demócratas se oponen.

Por ahora, urge definir políticas que conlleven a definir un estatus para los migrantes y a eliminar las medidas represivas que atentan en su contra. En días recientes, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) de Estados Unidos anunció que había arrestado a más inmigrantes indocumentados durante el año fiscal que terminó el 30 de septiembre de 2018, que en cualquier otro año desde 2014. La cifra total fue de casi 159 000 personas, un 11 por ciento más que en 2017.

La tragedia de la niña Jakelin pone un rostro, que podría repetirse en cualquier otro infante e incluso en adultos migrantes. Su muerte en estas condiciones es un llamado a solucionar y no criminalizar a los millones de seres humanos que hoy deben arriesgar sus vidas para buscar contradictoriamente una mejor calidad de vida.

En Detrás de la Razón los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Danny Pérez Díaz

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