• Despedida del Líder mártir | Detrás de la Razón
viernes, 3 de julio de 2026 23:12

La nación iraní jamás se ha sometido a la imposición ni a la prepotencia, y jamás lo hará, esa es una de las frases más célebres del Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

Seis días de duelo. Cinco ciudades entre Irán e Irak. Y una cifra: hasta veinte millones de personas podrían acompañar el cortejo del hombre que ha sido martirizado a través de uno de los magnicidios más atroces de la historia.

De esta manera el mundo llegó a Teherán. Delegaciones de casi cien países. Rusia, con Dmitri Medvédev al frente. China, con un enviado de primer nivel. Pakistán, con su primer ministro Shehbaz Sharif encabezando la comitiva. Tayikistán, Georgia, Armenia, Irak. Ni una sola potencia europea que haya respaldado la ofensiva contra Irán fue invitada. Esa ausencia también habla.

Puertas adentro, el impacto es profundo. Irán entero se detiene. En la región, el mensaje es de continuidad. El eje que el Líder de la Revolución Islámica, Seyed Alí Jamenei construyó durante casi cuatro décadas continúa de pie.

A nivel global, esto es mucho más que una despedida. Es un desafío directo a Washington, en el instante exacto en que el mundo discute si el orden multipolar ya llegó para quedarse.

La multitud, que puede llegar a veinte millones de personas caminando detrás de un féretro, no expresa solo dolor. Es un pueblo mostrándose de pie después de una guerra que lo quiso de rodillas.

"La nación iraní jamás se ha sometido a la imposición ni la prepotencia, y jamás lo hará." Repetía el líder. Desde Teherán, la historia vuelve a escribirse.

mbn/tqi
 

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