Publicada: miércoles, 31 de agosto de 2022 20:01

Arbaín impacta enormemente no solo en el mundo del Islam, sino también en todas las sociedades en el aspecto moral o referencial.

El Arbaín es uno de los días más sagrados del calendario musulmán. En esta gloriosa jornada, millones de devotos, independientemente de sus nacionalidades, acuden en masa a la ciudad santa de Karbala (Irak) para conmemorar el heroico martirio del Imam Husein (la paz de Dios sea con él), nieto del Profeta del Islam (P), marcando la culminación de un período de cuarenta días de luto tras el día en que cayó mártir el tercer imam chií.

En este día se celebra una de las mayores caminatas de peregrinos del mundo con destino a Karbala. Como es costumbre cada año, los fieles enlutados recorren las calles de Karbala hasta llegar al santuario del tercer Imam de los musulmanes chiíes, el Imam Husein (P).

Este viaje simboliza la victoria de la verdad sobre la mentira, y la lucha de la humanidad contra toda forma de injusticia, tiranía y opresión, causas por las que el Imam Husein (P) y 72 de sus compañeros fueron martirizados hace 14 siglos en el desierto de Karbala en una batalla desigual.

Marchas de Arbaín a lo largo de siglos

Esta ceremonia ha evolucionado a lo largo de los siglos hasta convertirse en una tradición religiosa perdurable, que se realiza colectivamente con mucha pasión, compromiso sincero y un sentimiento de fraternidad.

Conforme a los sociólogos, Arbaín es la encarnación viviente del crecimiento de la unidad nacional en el Irak moderno, un desarrollo significativo en Asia Occidental después del derrocamiento del régimen baasista de Saddam Husein. Debido a su naturaleza interreligiosa, este día ha brindado muchas capacidades para trascender las divisiones sectarias y étnicas en el Irak.

Componentes sociales de Arbaín

Uno de los componentes sociales del Día de Arbaín es el desarrollo de la armonía y los lazos sociales, la mejora de la identidad espiritual y la promoción del espíritu comunitario de hermandad.

La unidad producida entre los musulmanes en este día es de suma importancia, ya que se forja bajo el estandarte inmortal del Imam Husein (P), cuyo resultado más notable es enfrentar la tiranía y la opresión occidentales y finalmente unirse en defensa de Islam y la ocupada Palestina.

La ceremonia Arbaín puede lograr la unidad de la Ummah islámica, independientemente del idioma, el color, la tribu, la secta, la geografía y el estúpido fanatismo de parentesco de los musulmanes, y, por lo tanto, podemos crear una estruendosa muestra de unidad contra nuestro enemigo común.

Arbaín, un viaje perpetuo al corazón del verdadero Islam y los valores humanos compartidos, es una de las reuniones religiosas anuales más grandes del mundo. De hecho, Arbaín es una manifestación simbólica del mensaje social que el Imam Husein (P) ha dejado como un legado perdurable para toda la humanidad, independientemente del tiempo o el lugar.

Al respecto, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, enfatizó que “la lógica del Imam Husein (P) es la lógica de defender la verdad y la resistencia contra la opresión, la transgresión, la desviación y la arrogancia. Esta es la lógica del Imam Husein. Hoy, el mundo es testigo del gobierno de la incredulidad, la arrogancia, la corrupción y la opresión. El mensaje del Imam Husein es un mensaje para salvar el mundo”.

Arbaín, el Imam Husein y la unidad Islam-Cristianismo

El Día de Arbaín siempre ha sido un momento crucial en la dinámica de la escuela filosófica chií y un fuerte medio para transmitir el mensaje universal de Ashura. Esta ceremonia religiosa única sirve como un evento de reunión mundial para todos aquellos que buscan tranquilidad interior, justicia y solidaridad social.

Los participantes de la Marcha de Arbaín experimentaron un sentimiento único de paz y cohesión social, así como un compromiso más profundo para preservar y fortalecer la cooperación humana.

La Marcha de Arbaín reúne a personas de todo tipo para demostrar la necesidad de la paz divina. Durante estos días, Karbala se inunda con grandes multitudes que codician la tranquilidad, que es fundamental para el desarrollo individual y colectivo.

En consecuencia, el hecho de que millones se unan a la Marcha Arbaín es  una prueba viviente de la paz y la justicia mundial del Islam a nivel social.

Además, debido a la participación no musulmana en Arbaín, la larga tradición ya no es exclusiva de los chiíes y ahora se extiende a otros grupos religiosos. Este evento incomparable se ha convertido en un rito global que seguirá creciendo en importancia a medida que trasciende todas las barreras étnicas, raciales y geográficas.

El alcance social de Arbaín se ha ampliado progresivamente para incluir a los musulmanes suníes y cristianos, creando un poderoso vínculo entre etnias y religiones en Irak y más allá.

La extraordinaria unidad entre los peregrinos y sus anfitriones iraquíes durante la Marcha de Arbaín trascendió el tiempo y la distancia, fomentando un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo, así como el objetivo compartido de difundir la paz y el amor.

 Arbaín: Un viaje espiritual hacia un amor inmortal

La Marcha de Arbaín es el epítome perfecto de generosidad, altruismo puro, respeto y benevolencia. En este mundo materialista moderno, donde todo se mide en función de las pérdidas y ganancias, la peregrinación de Arbaín suscita una revolución espiritual a través de Imam Husein (P), un gran despertar que muestra los verdaderos valores islámicos de paz, coexistencia y compasión y conduce a un mundo utópico gobernado por justicia e igualdad.

Durante Arbaín, uno puede ser testigo de una avalancha de jóvenes y ancianos, mujeres y niños que recorren un camino polvoriento de 88 kilómetros de largo entre Nayaf y Karbala mientras brindan sinceramente a otros peregrinos comida o alojamiento para descansar.

Como devotos anfitriones del ritual Arbaín, los iraquíes traen todo lo que tienen a la carretera entre Nayaf y Karbala para servir a los peregrinos.

Todos los peregrinos, independientemente de su nacionalidad, etnia o idioma, son tratados con la mayor cortesía y hospitalidad por parte de sus hermanos y hermanas iraquíes. Como muestra de lealtad y afecto por el Imam Husein (P), niños, hombres y mujeres iraquíes ofrecen ardientemente comida y agua a los peregrinos a lo largo del camino, instándolos a aceptar la comida.

Numerosos sociólogos consideran la procesión sin clases, aunque religiosa, de Arbaín como un ejemplo inspirador y realista de cómo se podría establecer una sociedad igualitaria.

Por Mohsen Khalif