“Todo el mundo ha salido bien parado con este trato, por eso es colaborativo. No hay un lado ganador, es una situación en que todos ganan”, ha declarado este jueves la ministra de Finanzas de Ucrania, Natalia Yaresko, al anunciar las condiciones obtenidas por Kiev.
Todo el mundo ha salido bien parado con este trato, por eso es colaborativo. No hay un lado ganador, es una situación en que todos ganan, ha declarado este jueves la ministra de Finanzas de Ucrania, Natalia Yaresko.
Estas incluyen una quita de 3800 millones de dólares de su deuda exterior, equivalente a casi el 20 % del total (19.300 millones), además de una prórroga en los plazos para el pago del principal, que Kiev deberá abonar entre 2019 y 2012, y no ya entre 2015 y 2023.
El comité de acreedores en cuestión está compuesto por la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y grandes fondos de inversión estadounidenses: T. Rowe Price, TCW Group, BTG Pactual Europe y Franklin Templeton Investments, propietarios de casi la mitad de la deuda ucraniana.
No forma parte, sin embargo, Rusia, de la que el Gobierno ucraniano ha asegurado que no obtendrá mejores condiciones que las aceptadas por el comité.

El ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov, ha reaccionado sin embargo al trato de favor obtenido por Kiev anunciando que Moscú exigirá la liquidación integral de bonos por valor de 3000 millones de dólares.
Exigiremos de Ucrania que cumpla sus compromisos en los términos que asumió durante la entrega de los recursos del Fondo de Bienestar Nacional; exigiremos con insistencia la devolución de los recursos en su totalidad en diciembre del año en curso, ha dicho el ministro ruso de Finanzas, Antón Siluánov.
“Exigiremos de Ucrania que cumpla sus compromisos en los términos que asumió durante la entrega de los recursos del Fondo de Bienestar Nacional; exigiremos con insistencia la devolución de los recursos en su totalidad en diciembre del año en curso”, ha dicho este jueves Siluánov a la cadena televisiva Rusia.
El ministro ruso ha recalcado la diferencia existente entre deudas con acreedores comerciales y deudas con acreedores oficiales como Rusia, que debe contemplarse aparte.
Moscú adquirió en diciembre de 2013 el total de una oferta de bonos ucranianos por un monto de 3000 millones de dólares, a tasas diferentes de las del mercado, en lo que Siluánov ha calificado hoy como “un apoyo al presupuesto de Ucrania”.
El responsable ruso ha señalado que su país necesita la devolución de los fondos para invertir en infraestructuras y desarrollar la economía de Rusia.
Las favorables condiciones obtenidas por Kiev contrastan con la negativa de los acreedores de Grecia de proceder a una quita, en contra de las recomendaciones del FMI, que sostiene que sin una quita, Atenas no podrá hacer frente a su deuda.
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