Ante un mundo cada vez más convulso y con tambores de guerra sonados desde Estados Unidos, Nicaragua hace la exigencia y llamado permanente a la paz y la unidad de los pueblos.
Analistas dicen que las “patadas de ahogado” de un imperio en declive dejan acciones violatorias y violentas como las que se viven en diferentes latitudes, incluyendo Venezuela, Asia Occidental, Irán y Groenlandia.
En medio de un escenario mundial marcado por amenazas a la soberanía, Nicaragua insiste en que la paz es el único camino posible para garantizar desarrollo y justicia entre los pueblos. Mientras el imperio disputa hegemonía, las naciones del Sur reafirman su derecho a decidir su propio destino.
Carlos Daniel Jarquín, Managua.
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