Aunque el paso se ha reabierto parcialmente en virtud del alto el fuego auspiciado por Estados Unidos, sigue sujeto a fuertes restricciones.
Israel mantiene cerrado el paso fronterizo de Rafah por segunda semana consecutiva, impidiendo que pacientes salgan de Gaza para recibir tratamiento en el extranjero y provocando una “peligrosa acumulación” de casos críticos, informó el Ministerio de Sanidad de Gaza.
Las restricciones impiden que los palestinos salgan de Gaza para recibir tratamiento médico o reunirse con sus familiares.
hjb
