La gran concentración popular “Yanfadayane Tamaddon” (los que se sacrifican por la civilización), en respuesta a las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sobre la historia y la civilización iraníes, se celebró con la participación de diversos sectores de la población en el complejo monumental de Persépolis, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.
El 7 de octubre, Rubio pronunció un discurso en Atenas, capital de Grecia, en el que presentó a Washington como heredero de la civilización occidental y evocó las guerras greco-persas.
En un intento por recabar apoyo occidental para la guerra contra Irán, sostuvo que “Occidente puede despertar de su largo letargo y avivar nuevamente el fuego que se encendió por primera vez en la antigua Grecia hace milenios”. Sus declaraciones fueron rechazadas por distintos sectores políticos iraníes, en reacción a sus intentos de presentar la agresión estadounidense-israelí como una defensa de la civilización occidental.
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