Pero hay otro tipo de ‘velocidad’. Concretamente la que se consigue con esta combinación de Lamborghini Huracán al que le han instalado un complejo sistema de cámara con estabilizador gimbal y que es capaz de grabar a 324 km por hora. La velocidad máxima del Lamborghini.
En este caso impresionante, la complicación no está en la cámara en sí misma, una Red Epic 8K cuya velocidad máxima es de 300 fps a 2K (o 30 fas a 8K), sino en el sistema de estabilización, cuyo coste es de 600.000 dólares. Tres veces más que el propio automóvil.
smd/anz/hnb
