• ‘Conflicto con Irán resta poder de disuasión a EEUU en otros frentes’
Publicada: jueves, 22 de octubre de 2026 3:31

Concentrar recursos militares y financieros en Ormuz debilita la capacidad de Washington para responder en torno a Taiwán y en Ucrania, advierte un experto.

El analista internacional Iván Carrasco ha sostenido este jueves, en una entrevista con HispanTV, que el principal coste estratégico de una nueva agresión estadounidense contra Irán podría manifestarse fuera de Asia Occidental.

“Al concentrar la tensión militar, de inteligencia y financiera en contener a Irán en el estrecho de Ormuz, EE.UU. está perdiendo capacidad de respuesta y disuasión en el Indopacífico, especialmente en torno a Taiwán, y en Europa del Este, en el caso de Ucrania”, advierte el analista.

A largo plazo, esta pérdida de capacidad de maniobra podría convertirse en uno de los mayores costes geopolíticos de una nueva confrontación, al limitar las posibilidades de Washington de atender simultáneamente sus compromisos y desafíos estratégicos en distintas regiones del mundo.

En el plano militar, —indica Carrasco—Washington tendría que afrontar el desgaste de sus arsenales y asumir el coste de reponer municiones y otros equipos críticos, necesarios también para responder otros escenarios estratégicos.

 

A esta presión se sumaría el gasto de mantener de forma continua dos o tres grupos de portaviones en operaciones de combate en el Golfo Pérsico y el mar Arábigo, agrega el entrevistado, precisando que este despliegue supondría una enorme carga logística y operativa, además de acelerar el desgaste de las flotas estadounidenses.

El analista advierte de que un cierre total o parcial del estrecho de Ormuz podría elevar el precio del petróleo Brent por encima de los 100 dólares por barril y desencadenar un nuevo choque inflacionario global. Asimismo, señala que las primas de riesgo de guerra para los buques comerciales que transitan por la región aumentarían drásticamente. Según afirma, su coste ya se ha multiplicado por diez, un encarecimiento que acabaría trasladándose a los consumidores.

En este contexto, Carrasco considera que las repercusiones energéticas y económicas afectarían especialmente a la población estadounidense. A ello se suma, señala, la capacidad demostrada por Irán para atacar infraestructuras petroleras e hidroeléctricas de países aliados de Washington en la región, lo que incrementa los riesgos para la estabilidad energética.

Fuente: HispanTV Noticias

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