• Detrás de la Razón: Infierno de sangre y muerte apoyado por Donald Trump y sus EEUU

Hace un mes, la coordinadora humanitaria de las Naciones Unidas en Yemen advirtió de las repercusiones de la operación militar de la coalición liderada por Riad contra Al-Hudayda y su impacto en las vidas de civiles.

Lise Grande también señaló que si la ayuda alimentaria se interrumpía, pondría en riesgo la vida de 100 000 niños. Hace un mes también, el Consejo del Refugio Noruego en Yemen alertaba de las infamias del bombardeo y la guerra en la provincia occidental de Al-Hudayda, pidiendo que se detuviera la guerra para que la gente pudiera tener acceso a la comida.

¿Qué pasó? Pese a estas advertencias de una grave crisis en esa zona que está dentro del país con la más grave crisis humanitaria del mundo, pese al llamado de las oenegés de detener la guerra, hace unos días Arabia Saudí bombardeó lo que no se puede bombardear ya que está prohibido por el derecho internacional, un hospital, y además el más grande de todo el país.

El hospital de Al-Hudayda fue atacado por fuego desde el aire por la Fuerza Aérea saudí. Decenas de muertos y heridos y más dolor, como el de siempre y aún más porque de este hospital dependen cientos de miles de personas para poder sobrevivir; la situación es tan desastrosa que avanza la desnutrición y la propagación de epidemias, incluidos los factores relacionados con el acceso agua potable.

Además, la falta de servicios de saneamiento e higiene tiene expuestos a millones de yemeníes al riesgo de enfermedades infecciosas como dengue, malaria, cólera y meningitis, alerta el informe de este agosto del Instituto del Golfo para la Democracia y Derechos Humanos (Gulf Institute for Democracy and Human Rights, GIDHR).

Por si fuera poco, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que viene otra epidemia contra la población de Yemen: “Lamentablemente, los datos que hemos visto en los últimos días o semanas sugieren que podemos estar a punto de la tercera gran oleada epidémica de cólera en Yemen. Vemos una tendencia creciente de casos, particularmente en Saná (capital), en ciertos distritos de la provincia de Ahwar, y en algunos distritos de Al-Hudayda, lo que por supuesto, se ha complicado por la escalada de las actividades militares”, señala Peter Salama, jefe de Gestión de Emergencias de la OMS.

El movimiento popular yemení Ansarolá que es el blanco de la ofensiva de los saudíes, no le queda más que denunciar y reclamarle al mundo, que la muerte que viven es solapada por las potencias.

“El Ministerio de Salud condena enérgicamente el delito de apuntar al hospital Al-Thawra y al Mercado de Pescadores en Al-Hudayda. Estados Unidos tiene la total responsabilidad porque la Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU), sus agencias y la comunidad internacional han guardado silencio frente a la agresión de la coalición estadounidense-israelí y de sus lacayos saudíes y emiratíes y sus crímenes durante más de mil 220 días”, reclama el doctor Yousuf al-Hazzari, portavoz del Ministerio de Salud de Yemen.

¿Cuál es el futuro para Yemen y para los responsables de esta matanza sin precedentes dentro de la crisis humanitaria más grande del mundo, llamada así por la propia ONU?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, doce del día, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

xsh/ncl/mkh

sábado, 4 de agosto de 2018 23:30
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