• Síntesis: Esquema político en Chile
sábado, 3 de octubre de 2020 0:05

La insatisfacción con el sistema político en Chile fue como un rescoldo entre las cenizas. Más de tres décadas de injusticia social y desigualdad en la repartición de las riquezas del país provocó que la brecha social se abriera aún más.

En medio de las protestas, un elemento afectó no solo a Chile, sino a todo el mundo. El brote de la COVID-19, que rápidamente se convirtió en una pandemia mundial causando miles de muertos y millones de contagiados.

Las secuelas económicas de la pandemia, el desempleo, la ineficacia en el manejo de la pandemia y miles de cosas más poco a poco evidenciaron las fracturas existentes en las autoridades.

El estallido social reveló una sociedad consciente de sus precariedades, que no estaba dispuesta a verse coartada por repartos  particularistas de la política.

A esto se le sumó la pandemia, que hizo inviable el sistema de focalización y segmentación de la distribución, tensionando la demanda de estructuras universales de apoyo social, que tomó por sorpresa a la clase política.

Los miembros del Congreso estuvieron, durante muchos años, controlados por prácticas jerárquicas, pues, obviamente, el sistema político en Chile se erigió a partir de una estructura basada en el control presidencial de la disciplina de sus parlamentarios.

No obstante, en julio, esta estructura jerárquica se vio sacudida. En este mes, el 53 % de los diputados de Chile Vamos apoyó, en una sesión parlamentaria, el proyecto de retiro anticipado de fondos de AFP, una iniciativa de la oposición.

Pero, ¿por qué los diputados del partido del presidente de Chile, Sebastián Piñera, desobedecieron a la formación con sus votos en el Parlamento?

La respuesta podría quedarse escondida detrás de esta realidad tan simple de que los diputados necesitan los votos de la ciudadanía para las próximas elecciones, a sabiendas de que el Gobierno está en declive.

De alguna manera, los miembros del Congreso, que durante muchos años estuvieron controlados por prácticas jerárquicas, se dan cuenta de que su supervivencia depende del riesgo a desobedecer, a golpear la mesa y presionar con vehemencia para que el Gobierno atienda universalmente las necesidades de sus votantes.

El estallido social, la pandemia y la tensión interna del partido gobernante están socavando el Gobierno de Piñera, que, quizás, no pueda llegar al final de su mandato.

mag/ctl/mjs

Comentarios