• Foro Abierto; Brasil: La militarización de Río de Janeiro
jueves, 8 de marzo de 2018 17:07

El Ejército de Brasil continúa su despliegue en las cerca de 800 favelas de Río Janeiro, donde viven 1.5 de los 6 millones de habitantes de la ciudad. Desde los cuerpos policiales hasta los bomberos y las cárceles, están ahora gestionados por los militares en una de las ciudades más violentas del mundo.

Las estadísticas dan cuenta de que en 2017 hubo casi 8000 homicidios. No es la primera vez que los militares se encargan del orden público en Brasil, sin embargo no hay precedentes de una ocupación militar que abarque todo el Estado.

Con esta iniciativa - avalada por el Congreso y el Senado - el presidente de Brasil, Michel Temer, pretende frenar la galopante ola de violencia y desmantelar las redes de narcotráfico en la segunda ciudad más poblada del país.

Habrá que ver hasta dónde acierta el mandatario en este nuevo frente después del fracaso en la pretensión de implementar una reforma al sistema de pensiones. Temer perdió el pulso con una parte de sus aliados políticos en el Congreso, reticentes a aprobar una modificación muy impopular a pocos meses de las elecciones presidenciales y legislativas de octubre.

Beto Vasques, analista político, dice que la militarización “es una cortina de humo para tapar los fracasos del Gobierno de Temer, la cleptocracia y la reforma de las pensiones, para intentar posicionarse de cara a las elecciones. Algo hay que hacer, pero no es lo que hace Temer, una jugada de marketing para dar sensación de seguridad. Sólo un 4 % de la población apoya al mandatario.

Joao Compasso, director revista Bossa; califica también la decisión de “jugada mediática de un presidente quemado. La militarización será hasta diciembre de 2018, pero puede prorrogarse. Brasil tiene que invertir en educación y en una policía sostenible, el Ejército no está acostumbrado a estas misiones. Primero se militariza la seguridad pública, luego la educación y luego nos gobernarán los militares”.

Jairo Máximo, periodista, considera que “ningún Gobierno ha tratado el tema de la violencia de Brasil como debía, que al igual que la corrupción y el descrédito ha aumentado. El Estado brasileño tiene que actuar. El país no puede vivir bajo el dominio de la delincuencia con la complicidad de la Policía. Hay que esperar el resultado de esta intervención federal en una situación extrema de violencia como vive hoy Brasil”.

Julimar Da Silva, profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid, subraya que “los datos de violencia urbana son síntomas de una enfermedad endémica. De las 50 ciudades más violentas del mundo, 30 están en Brasil. Es la quiebra del Estado. Temer busca aprovechar el momento político y posicionarse electoralmente. Los militares no están formados para la seguridad urbana. Hay excesos. ¿Qué pasará cuando se vayan? Las policías locales están quebradas”.

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