• Detrás de la Razón; México 2 EEUU 0: Trump perdido, envía más soldados y usa migrantes como carnada
domingo, 20 de enero de 2019 23:12

Donald Trump haciéndole el favor a los latinoamericanos al según él concederles 3 años de prórroga para no deportar a los ‘dreamers’ y darle también prórroga a los migrantes, quiere hacer el negocio del siglo: construir su muro.

Usando como carnada el jugoso “apoyo” a los migrantes para que ellos le aplaudan y los congresistas demócratas acepten, quiere que se apoye su nuevo proyecto migratorio para acabar con el cierre del Gobierno, pagarle a más de 800 mil empleados estadounidenses que ya llevan un mes sin cobrar sus salarios, y resolver lo que él dice es una crisis en la frontera con México, las olas de migrantes que solo se pueden detener, también según él, con un muro de acero o concreto.

Lo más gracioso de este ofrecimiento que hace al Congreso, que se reduce en me das mi muro, protejo a los migrantes por tres años, es que dibuja una emergencia nacional debido a los violentos y criminales indocumentados mexicanos y centroamericanos que cruzan la frontera y desdibujan el angelical y pacífico rostro, según también él, que tiene el pueblo de EE.UU.

Ya ni siquiera es cuestión de racismo, sino de mirar las cifras y ver que una buena cantidad de blancos está presa en cárceles por ser asesinos, violadores y ladrones. No es así, la configuración del crimen.

Si bien, el porcentaje de migrantes encarcelados es mayor al porcentaje de la población en general, sobre todo la de la minoría negra, eso no quiere decir que ni los negros ni los latinoamericanos, son per se el factor de la violencia en EE.UU.

Más aun, el presidente estadounidense, Donald Trump, dice que las drogas que meten los narcos mexicanos y centroamericanos por la frontera le cuestan al sistema de salud de la nación más de 700 mil millones de dólares al año, mintiendo así que esa cantidad si bien es la correcta, no solo es de las drogas ilegales, están incluidas ahí las cifras de los cigarrillos de las marcas tradicionales, del tabaco y de las bebidas alcohólicas de todo tipo, drogas que para nada provienen de México, sino que se hacen ahí o son importadas de Europa.

Por si fuera poco, Trump no recuerda que el poder de los narcos mexicanos y latinoamericanos se traduce en las ganancias que obtienen de la venta de droga, dinero que sale de las manos de los estadounidenses que se erigen como el pueblo consumidor número uno de droga en el mundo.

¿Por qué no señor Trump, gasta dinero en terapias y programas de salud para alejar de las drogas a su propio pueblo? Lo que provocaría, que los narcos tuvieran menos dinero, menos armas y menos poder, y se reduciría el crimen.

La otra sorpresa es que Nancy Pelosi, de 78 años de edad y líder demócrata de la Cámara Baja de EE.UU., conteste que no aceptan la oferta de Trump. Y no crea que es porque ahora los demócratas se levantan como los defensores de los migrantes y como los enemigos de los muros tontos, no, porque el demócrata Barack Obama fue el presidente que más deportaciones hizo, sino que esta es otra pieza del rompecabezas electoral que están usando como palanca política para vencer a Trump y sus republicanos, los que todavía lo apoyan.

¿Hasta dónde está dispuesto Donald Trump a llegar con tal de construir su muro?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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