• Detrás de la Razón: ¿Qué esconden las armas de Corea del Norte que tienen nerviosos a Putin y Trump?
jueves, 25 de abril de 2019 21:33

¿Cuáles son las diferencias entre la cumbre de Kim Jong-un y Donald Trump con la de Kim y Vladimir Putin? Cosméticas muchas, de profundidad, aun no sé.

Quizá esta última da esperanzas a la paz. Porque la de Trump fue de arrebato y nada de diálogo. Y en la de Putin fue de aplauso, felicitación y más calor de hogar, pero tampoco dialogaron, de hecho, no se firmó ningún documento para afianzar un logro.

Lo muy positivo es que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se comprometió a hablar con los presidentes de EE.UU. y China, Donald Trump y Xi Jinping, respectivamente, para ayudar a los norcoreanos, aunque dejó claro la coincidencia con la Casa Blanca: “Corea del Norte, tendrá que desarmarse”.

Felicitó a Kim por querer tener amistad y normalizar así las relaciones con EE.UU. Después de las coincidencias con Washington, Putin le dio un fuerte golpe a las acciones trumpianas al decir que el mundo prácticamente no quiere la existencia de la política estadounidense que es imponerse por la fuerza y no por el poder de la ley internacional: “Necesitamos restaurar el poder del derecho internacional, volver a un estado donde el derecho internacional, no la ley de los más fuertes, determina la situación en el mundo”, dijo Putin.

Con esta arenga, dijo que la única solución es que la comunidad internacional, empezando por EE.UU. le dé garantías a Corea del Norte de que será respetada su soberanía y su seguridad, para que entonces así, acceda a deshacerse de sus armas nucleares.

Aunque me cuesta trabajo creer que esa es la solución ya que Washington se especializa justo en lo contrario, en romper los acuerdos nucleares, tal como lo hizo con el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), nombre del acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y el Grupo 5+1, integrado entonces por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania.

Por otro lado, existe la hipótesis de que Kim se acercó a Rusia por dos cosas, pedir ayuda al presidente Putin, ya que la misma Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha alertado que Corea del Norte está sufriendo nuevamente una terrible escasez de alimentos y una economía que se sume, por lo que necesitaría el brazo ruso.

La otra cosa, es que Kim viajó a Rusia como un gran jugador de ajedrez para enviarle el mensaje a Donald Trump de que hoy, también es un jugador con poder en la geopolítica, más dejando ver que podría unirse a China y a Rusia.

La otra pregunta incómoda es qué tanto le preocupa a Putin y los chinos que Pyongyang hace una semana haya probado una nueva arma secreta, táctica y guiada, lo que significa nada de riesgo para EE.UU., porque es de corto alcance, y quizá si para los vecinos.

Esta pregunta es importante más cuando vimos a un Vladimir Putin abogar por el desarme de los norcoreanos. No olvidar también que otros actores vitales en este galimatías son Japón y Corea del Sur, a quién también Putin incluyó en su propuesta a futuro de una negociación a 6 bandas para resolver el problema nuclear norcoreano.

Por su parte Kim dijo estar feliz en este viaje: “Tuve hoy unas conversaciones significativas y sinceras con el presidente Putin sobre el desarrollo de relaciones amistosas entre Corea del Norte y Rusia, así como para garantizar la paz y la estabilidad en la península coreana y en la región, y los intereses comunes en asuntos internacionales.

En “Detrás de la Razón”, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la noche; México, doce, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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