• Detrás de la Razón: ¿Por qué la hija de Trump sonreía en Jerusalén mientras se masacraba palestinos?

En este momento, Tierra Santa es un lago de sangre. En tan solo un día, 2500 heridos y decenas de muertos: Israel los mató, disparó sin piedad contras las manifestaciones; mujeres, niños, todos corrían, del cielo caían bombas lacrimógenas y desde el otro lado les disparaban, hasta un bebé murió.

Los hospitales en la Franja de Gaza están colapsados, los heridos no caben, se apilan como costales en el suelo. Miles de palestinos se habían apostado frente a la valla que divide los territorios ocupados. Mientras protestaban, gritaban y quemaban neumáticos, les devolvían fuego real.

Era el castigo por protestar por su derecho a regresar, por protestar que se haya colocado la embajada de EE.UU. (que rompió el orden mundial de que ningún país tuviera embajada en la ciudad palestina de Al-Quds (Jerusalén), por protestar por el día de la Nakba (catástrofe en árabe).

Por todas esas protestas, Israel reprimió y dejó más muertos y heridos como nunca lo había hecho, ni en la guerra en 2014 contra la Franja de Gaza, había causado tantas víctimas. Mientras esto sucedía, del otro lado del muro, de la valla, el glamur, la gala y el lujo inauguraban la embajada de EE.UU. en Jerusalén.

Mientras humeaba la muerte de un lado, la sonrisa de la hija de Trump, Ivanka brillaba diciendo ‘bienvenidos a la embajada de Estados Unidos en Jerusalén, capital de Israel’, humillando así las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los acuerdos del mundo y el grito de los palestinos por 70 años de pérdida, 70 años que ayer los Israelíes celebraron como su independencia y fundación, y que los palestinos recuerdan ese mismo día, hoy, bajo el nombre de catástrofe, Nakba en árabe.

Y las preguntas sobre este pueblo no dejan de apuntar hacia la injusticia y hacia el misterio: ¿Por qué la ONU sí reconoce a 700 mil palestinos que fueron despojados por Israel de sus tierras? De hecho, los abogados de las Naciones Unidas y expertos en el derecho internacional establecen que ya no son 700 mil, sino 6 millones porque su descendencia como en cualquier parte del mundo, tiene derecho a tener una tierra como la que poseyó su padre o su abuelo.

¿Por qué los expertos en derecho del mundo establecen esto, y por qué pasan los años, e Israel se burla? O más aún, ¿cuál es la razón de que de pronto se dejó hablar de la solución de los dos Estados (israelí y palestino), se mueve la embajada de EE.UU. a Jerusalén para reconocer y mandar el mensaje al mundo de que esa es la capital única e indivisible, y se masacra y hiere a miles de palestinos enfrente?

Será una cuestión de poder o como dice la columnista del diario estadounidense The New York Times, Michelle Goldberg, ‘Ese evento fue grotesco. Fue la consumación de la alianza cínica entre judíos de línea dura y evangélicos sionistas que creen que el regreso de los judíos a Israel marcará el comienzo del apocalipsis y el regreso de Cristo, después del cual los judíos que no se conviertan arderán para siempre’.

¿Qué poder social o poder religioso es realmente el que está en esa parte del mundo? ¿Es este escenario de constante confrontación, el botón rojo que detonará una crisis mayor? Por lo pronto no hay paz, como prometió el primer ministro del régimen israelí, Benjamín Netanyahu, y se amenaza con más muerte, el ministro de seguridad pública de Israel, Gilad Erdan, propuso como solución, comenzar con los asesinatos selectivos contra los líderes del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS).

En ‘Detrás de la Razón’, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, doce del día, y Colombia, una de la tarde.

mhn/nii/

martes, 15 de mayo de 2018 20:57
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