• El Frasco, medios sin cura: El virus de la avaricia parece no tener cura
domingo, 26 de abril de 2020 0:47

En medio de la emergencia que vive el mundo por el coronavirus, Donald Trump le quita el aporte de su país a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Se trata acaso de un chivo expiatorio para quitar el foco de la grave crisis que golpea a Estados Unidos a partir de la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19)?

Los expertos aseguran que se trata del peor momento para una medida semejante y que lo que el mandatario estadounidense ha intentado hacer es “matar al mensajero con efectos terribles para toda la humanidad”.

Lo cierto es que la OMS se ocupa de diversos males vinculados a la salud que van mucho más allá del coronavirus, como la malaria, la poleo, el ébola, el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) e incluso, la salud mental. ¿Es consciente Trump de la decisión que ha tomado?

Mientras tanto, el estado de Nueva York (este de EE.UU.) es descripta como “zona de desastre” y médicos revelan que se tuvieron que traer camiones refrigerados para apilar a los muertos porque no había lugar en la morgue.

Por otra parte, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, sigue minimizando la crisis, mientras en Brasil se dispara el número de muertes por coronavirus. El dato más preocupante es que especialistas dicen que “habría que multiplicar los datos oficiales por 12 e incluso por 15”.

¿Y qué decisión toma Bolsonaro a partir de esta situación? Echar al ministro de Salud…

Desde la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) aseguran que la irresponsabilidad del mandatario brasileño está poniendo en jaque a su propia población.

Mientras tanto, en el Golfo Pérsico, Estados Unidos dijo haberse sentido “hostigado” por embarcaciones iraníes que patrullaban la zona. Otra narrativa poco verosímil que queda al descubierto simplemente viendo quién está invadiendo la zona de quién.

Además, hablamos sobre el impuesto a la riqueza que se está evaluando en diferentes países, las falencias que está evidenciando el neoliberalismo y la reestructuración de la deuda argentina con los periodistas Gabriel Fernández, Héctor Bernardo y la comunicadora social Paula Morel.

Los medios dominantes tal vez no tengan cura, pero al menos dudemos de aquellas “píldoras” que pretenden que traguemos.

mhn/ncl/mrg

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