• El Frasco, medios sin cura: ¡Cuidado con los temibles operarios del recontra espionaje!
domingo, 2 de junio de 2019 0:16

Después de crear la amenaza coreana, rusa, iraní y venezolana, era cuestión de tiempo para que instalen ¡la amenaza de China!

La “guerra” comercial entre Estados Unidos y China ha derivado en acusaciones con poco fundamento, que parecen responder más a una parodia de agentes secretos que a algo realmente serio. Mientras tanto, se anuncian nuevas sanciones a Venezuela, esta vez aplicadas a programas de entregas de alimento, que involucran a millones de personas.

Este tipo de brutales bloqueos, están derivando en la muerte de pacientes que esperan insumos para ser atendidos.

¿Acaso no era que había una “gran preocupación” por ayudar al pueblo venezolano?

Julian Assange, el periodista que expuso numerosas acciones criminales por parte de los Estados Unidos hoy enfrenta 17 cargos que le pueden significarle nada menos que 170 años de cárcel, sin contar la supuesta “tortura al gato” que algunos medios quisieron instalar.

WikiLeaks también expuso los vínculos de EE.UU. y Al-Qaeda en Siria y parece que esos nexos se intentan reflotar, pero acusando falsamente a Irán; otra patraña que hasta la propia Inteligencia norteamericana tuvo que refutar.

Mientras tanto, en Francia, el país de la ¿liberté?, los servicios secretos presionan a periodistas que realizan investigaciones que podrían comprometer al gobierno.

En Argentina, las políticas, de mano dura, han derivado en un grave caso de “gatillo fácil” en el que murieron cuatro adolescentes tras presuntamente recibir disparos por parte de la policía bonaerense. El dato (no tan llamativo) es que esta policía, así como otras, en Argentina, recibió entrenamiento por parte del régimen israelí. Los resultados están a la vista.

Elsa Bruzzone, profesora de historia y especialista en geopolítica, estrategia y defensa nacional, analiza la búsqueda voraz de recursos naturales por parte de Estados Unidos a como dé lugar, apelando a guerras, intervenciones e injerencismo.

Los medios dominantes tal vez no tengan cura, pero al menos dudemos de aquellas “píldoras” que pretenden que traguemos.

smd/ncl/rba

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